/ domingo 26 de mayo de 2019

Se extinguen las 4 lenguas maternas

En regiones de Chihuahua

En conjunto las cuatro lenguas maternas que se hablan en Chihuahua están amenazadas y se han perdido diferentes dialectos en la zona sur del estado durante los años 30’ y 50’, como el Tubar, Guazapar y Chínipa-Guazapares.

La lengua Pima está en etapa moribunda, la Guarojío ya sólo está en tres municipios; mientras que la Rarámuri y Tepehuán están divididas en bolsones con vitalidad alta y media, así como zonas en las que han desaparecido por completo.

El políglota Enrique Servín, jefe del Departamento de Culturas Étnicas, advirtió que la muerte de una lengua materna representa el cierre de un capítulo de la historia cultural humana que deja de desarrollarse y producir sistemas de pensamiento.

Servín mencionó que se han perdido diferentes dialectos en la zona sur de la entidad durante los años 30 y 50, como el Tubar, Guazapar y Chínipa-Guazapares.

Asimismo, buscan mantener vivas las cuatro variantes dialectales que siguen predominantes en la región sur, como la Rarámuri, Guarjío, Odami y O’oba.

Agregó que el Rarámuri pertenece a los Tarahumaras, es el más hablado en la zona sur, puesto que cuenta con 75 mil hablantes, según estadísticas del INEGI proporcionadas al Departamento de Culturas Étnicas; no obstante su desplazamiento se ha observado en municipios como Santa Isabel y sierra Tarahumara, en donde se extinguió el idioma hace 300 años.

El Òdami perteneciente al Tepehuano del norte con 6 mil 107 hablantes del dialecto; cabe resaltar pertenece al grupo de dialectos denominado como Yuco-aztecas.

El dialecto Duarijò es hablado por 1,671 parlantes Guarojíos, los cuales pertenecen a Loreto, municipio de Chínipas, los cuales sólo el 5.6 por ciento del poblado lo habla, lamentó Servín.

La O’oba pertenece al dialecto de los Pima, quienes sólo hay alrededor de 500 personas que habitan en la zona sur que lo hablan. Por lo que de no revitalizarla, pasará a ser otro dialecto perdido, aseveró.

La lengua materna, detalló Servín Herrera, es un repertorio asimétrico e histórico que cambia según la vida de cada pueblo; al nacer en el seno de cualquier comunidad una persona aprende y configura su forma de ver el mundo a través de su idioma.

Añadió que cuando a una niña o niño se le enseña otro idioma, el proceso de conocimiento se vuelve traumático al obligarlos a reconceptualizar su mundo; pero además crece en ellos el sentimiento de inferioridad.

Otra razón para defender el idioma de cada pueblo, dijo, es que representan un documento histórico viviente y son el principal instrumento de la creación intelectual.


En conjunto las cuatro lenguas maternas que se hablan en Chihuahua están amenazadas y se han perdido diferentes dialectos en la zona sur del estado durante los años 30’ y 50’, como el Tubar, Guazapar y Chínipa-Guazapares.

La lengua Pima está en etapa moribunda, la Guarojío ya sólo está en tres municipios; mientras que la Rarámuri y Tepehuán están divididas en bolsones con vitalidad alta y media, así como zonas en las que han desaparecido por completo.

El políglota Enrique Servín, jefe del Departamento de Culturas Étnicas, advirtió que la muerte de una lengua materna representa el cierre de un capítulo de la historia cultural humana que deja de desarrollarse y producir sistemas de pensamiento.

Servín mencionó que se han perdido diferentes dialectos en la zona sur de la entidad durante los años 30 y 50, como el Tubar, Guazapar y Chínipa-Guazapares.

Asimismo, buscan mantener vivas las cuatro variantes dialectales que siguen predominantes en la región sur, como la Rarámuri, Guarjío, Odami y O’oba.

Agregó que el Rarámuri pertenece a los Tarahumaras, es el más hablado en la zona sur, puesto que cuenta con 75 mil hablantes, según estadísticas del INEGI proporcionadas al Departamento de Culturas Étnicas; no obstante su desplazamiento se ha observado en municipios como Santa Isabel y sierra Tarahumara, en donde se extinguió el idioma hace 300 años.

El Òdami perteneciente al Tepehuano del norte con 6 mil 107 hablantes del dialecto; cabe resaltar pertenece al grupo de dialectos denominado como Yuco-aztecas.

El dialecto Duarijò es hablado por 1,671 parlantes Guarojíos, los cuales pertenecen a Loreto, municipio de Chínipas, los cuales sólo el 5.6 por ciento del poblado lo habla, lamentó Servín.

La O’oba pertenece al dialecto de los Pima, quienes sólo hay alrededor de 500 personas que habitan en la zona sur que lo hablan. Por lo que de no revitalizarla, pasará a ser otro dialecto perdido, aseveró.

La lengua materna, detalló Servín Herrera, es un repertorio asimétrico e histórico que cambia según la vida de cada pueblo; al nacer en el seno de cualquier comunidad una persona aprende y configura su forma de ver el mundo a través de su idioma.

Añadió que cuando a una niña o niño se le enseña otro idioma, el proceso de conocimiento se vuelve traumático al obligarlos a reconceptualizar su mundo; pero además crece en ellos el sentimiento de inferioridad.

Otra razón para defender el idioma de cada pueblo, dijo, es que representan un documento histórico viviente y son el principal instrumento de la creación intelectual.


Local

Enfrentamiento en Guachochi deja un hombre herido de bala

Hombres armados atacaron a un convoy cuando Circulaban por una brecha

Local

Llegan efectivos de la Guardia Nacional

Parral es una de las sedes regionales con 450 elementos

Local

“Toda la ciudad tiene presencia de minerales”

Así se ha desarrollado una vida cotidiana de los ciudadanos

Local

Jovencita intenta suicidarse con medicamento en comunidad de Maturana

Fue encontrada por una familiar, quien dio aviso a paramédicos

Local

Parralenses inconformes con el presupuesto para Jornadas Villistas

Es mucho el dinero, se pudiera usar en obras, equipo para escuelas y en pensiones para adultos mayores

Local

Enfrentamiento en Guachochi deja un hombre herido de bala

Hombres armados atacaron a un convoy cuando Circulaban por una brecha

Local

Vallarta y Mazatlán son preferido para vacacional

Destinos turísticos más solicitados en paquetes

Local

Placas solares en 122 comunidades

En viviendas, escuelas y clínicas rurales: Municipio