Vulnerabilidad, la puerta a la enfermedad: familias de la perifería

Los estragos de la crisis son evidentes, la falta de apoyo y recursos, los obliga a buscar sustento, por lo que el confinamiento para evitar el mortal virus no es una opción, es peor tener hambre y no contar con trabajo

Eduardo Villalobos | El Sol de Parral

  · miércoles 3 de junio de 2020

Foto: Eduardo Villalobos | El Sol de Parral

Ahí donde no hay congruencia de emplear las medidas de prevención, el #quedateencasa es un rumor que se escucha por radio o se observa por televisión, ahora no sólo la pobreza impera, sino que la falta de apoyo y la grave necesidad, abre la puerta a contraer más fácilmente una enfermedad.

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A 70 días de que inició el confinamiento, familias de escasos recursos que habitan en sectores de la periferia de la ciudad, están viviendo una película de terror, ya que subsisten al día con lo poco que logra ganar el padre, lo que los hace vulnerables ante la actual situación.

Tras el recorrido por sectores de la periferia, la situación no es alentadora, los estragos de la crisis no se pueden ocultar a la vista, hay familias que al pasar un auto salen de las casas y esperan con fervor que sea ayuda alimenticia.

Tal es el caso de la familia Pavón Wizard, del sector de San José, señalando el padre de familia que la situación es difícil, ya que seis personas dependen de él, agregando que sale a buscar desde temprano el sustento de la casa, pero no hay trabajo. “Salgo a diario a buscar el sustento de la casa no importa en que se emplee, así como también junta botes de aluminio, lo poco que saca, lo utilizamos para comprar comida”.

Así mismo, expresó que la ayuda ha sido poca, pero que si hay gente que les apoya, pero igual y no esta por demás buscarle, necesita más apoyo de alimentos, así como trabajo, pero bueno la voluntad de cada quien es bien recibida.

En este sentido, muchas familias del suburbio de la ciudad, están percibiendo gravemente los aprietos que conlleva el no tener un trabajo estable, siendo el padre de familia el más preocupado, para alimentar a sus hijos, el cual desde temprano sale a buscar el sustento, empleándose en las llamadas ”liebres”.

Desde que comenzó la cuarentena a raíz de la pandemia por el coronavirus, las horas parecen días en estos últimos dos meses, familias que viven con su economía al día, se están viendo muy desprotegidas, ya que no cuentan con sustento, para afrontar el entorno, dejando de lado los controles de prevención, ya que lo poco que logran recaudar lo utilizan para comprar alimentos.

Los hogares lucen desolados, sin alegría, viéndose las carencias a flor de piel, donde los inquilinos con miradas tristes se observándose unos a los otros, no efectúan las medidas preventivas, ya que no hay ni para comer, menos para comprar cubrebocas o gel antibacterial.

Por su parte, Margarita Cobos Bustillos, dijo “hay la vamos pasando, pero en ocasiones no hay que comer, mi esposo no puede trabajar porque en invidente, el cual sale y con lo poquito que le da la gente, se utiliza para comer, está batallando mucho, porque no puede salir ella a conseguir trabajo por el confinamiento, el único apoyo que ha tenido fue de frijol, papa y una despensa, pero no dura ya que son cinco en la familia, espera que le llegue más ayuda de comida”, ella vive también para el sector de San José.

Las recomendaciones del #quedateencasa, pasan a segundo o tercer término, con estas familias de escasos recursos, ya que no pueden quedar en confinamiento, si buscando el sustento batallan demasiado, ahora no buscándolo y sin ayuda, podría traer consecuencias muy serias en su salud.

Este grupo de la sociedad no sólo se enfrenta a la imposibilidad de no contar con un trabajo estable, para obtener alimentos sino que además en sus domicilios no siempre tienen agua, gas, luz eléctrica y otros servicios básicos, lo cual profundiza sus condiciones de discriminación y subsistiendo en condiciones cada vez más precarias.