/ lunes 11 de febrero de 2019

Rockolas y karaokes nos han mermado el trabajo...

Los clientes gastan menos con la máquina, dicen

El dueto de música norteña que encabezan Teodoro y Arturo, se han visto afectados desde la entrada de las rockolas y los karaokes a los bares y cantinas de la ciudad, en parte porque la gente gasta menos con la máquina y por otro lado, hay cantinas en donde ya no está permitido que la gente grite sus emociones cuando pone a los músicos. Teodoro Martínez comenzó a tocar el acordeón desde 1970. Desde muy joven le dio el gusto por la música, él comenzó tocando canciones de “Ramón Ayala” y poco a poco fue ampliando su repertorio. Actualmente se sabe más de 100 canciones de música mexicana pero principalmente de la música norteña, rancheras o de corridos. En los recorridos que hacen en los bares y cantinas de la ciudad es variado el gusto de la gente, “dependiendo del cliente es la canción, nos piden desde boleros hasta corridos de narcos”. Por ejemplo, a las personas mayores les gustan los boleros o canciones de tríos; las mujeres prefieren canciones de desamor, de desprecio o de abandono la mayoría de ellas y las personas que llegan de la Sierra gustan mucho los corridos de narcos. Cobrando a 50 pesos la canción. Este dueto de músicos además de recorrer los bares y cantinas; también acuden a los funerales para ser contratados por las personas que perdieron a un ser querido y despedirlo con música. Señalando que las melodías que más les piden son: “Amor eterno”, de Juan Gabriel, que es la más popular, así como “Cruz de olvido”, “Hermoso cariño”, “Ángel mío”, “Puño de tierra” y “Tres pies abajo”. Teodoro y Arturo, como manifiestan ellos, diariamente salen con la bendición de Dios buscando el sustento de la familia, “tocando nuestras canciones, siempre sale algo, nunca nos falta para comer”.

El dueto de música norteña que encabezan Teodoro y Arturo, se han visto afectados desde la entrada de las rockolas y los karaokes a los bares y cantinas de la ciudad, en parte porque la gente gasta menos con la máquina y por otro lado, hay cantinas en donde ya no está permitido que la gente grite sus emociones cuando pone a los músicos. Teodoro Martínez comenzó a tocar el acordeón desde 1970. Desde muy joven le dio el gusto por la música, él comenzó tocando canciones de “Ramón Ayala” y poco a poco fue ampliando su repertorio. Actualmente se sabe más de 100 canciones de música mexicana pero principalmente de la música norteña, rancheras o de corridos. En los recorridos que hacen en los bares y cantinas de la ciudad es variado el gusto de la gente, “dependiendo del cliente es la canción, nos piden desde boleros hasta corridos de narcos”. Por ejemplo, a las personas mayores les gustan los boleros o canciones de tríos; las mujeres prefieren canciones de desamor, de desprecio o de abandono la mayoría de ellas y las personas que llegan de la Sierra gustan mucho los corridos de narcos. Cobrando a 50 pesos la canción. Este dueto de músicos además de recorrer los bares y cantinas; también acuden a los funerales para ser contratados por las personas que perdieron a un ser querido y despedirlo con música. Señalando que las melodías que más les piden son: “Amor eterno”, de Juan Gabriel, que es la más popular, así como “Cruz de olvido”, “Hermoso cariño”, “Ángel mío”, “Puño de tierra” y “Tres pies abajo”. Teodoro y Arturo, como manifiestan ellos, diariamente salen con la bendición de Dios buscando el sustento de la familia, “tocando nuestras canciones, siempre sale algo, nunca nos falta para comer”.

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