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Habitan peces de colores en un venero del río Parral

  • El Sol de Parral
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Peces de diferentes tamaños y colores habitan en pleno centro de la ciudad, donde emerge uno de los veneros naturales del río Parral y transitan a su lado miles de vehículos diariamente. Hay transeúntes que inconscientemente arrojan basura; algunos buscan la forma de llevárselos, pero otros los contemplan con fascinación.
Contiguo al vado de la calle Libertad, rumbo al camino del viejo puente Calicanto, permanece un pequeño venero, donde a pesar de la rudeza del río Parral y transformaciones que ha tenido su cauce, existe vida animal.
Diferentes clases de pececitos nadan en poca profundad, escondiéndose entre las ramas y el verdor acuático, asomándose para ver a los curiosos que los contemplan desde el exterior de su hábitat.
Basura se ha generado debido al descuido de muchos transeúntes dentro del pequeño estanque, todavía así, estos animales acuáticos siguen reproduciéndose; azules, verdes, blancos, negros , cafés… etc., etc. Son muchos sus colores y muchas sus características, por lo que la señora Guadalupe Chávez comentó “han de ser de raza”, al pasar por enseguida.
Unos jóvenes, que sentados en la orilla se encontraban, con ramas trataban de “cazar” algún pececito para jugar con él. Antonio, el más pequeño de ellos, comentó que había visto, la tarde anterior, a unos señores con anzuelos; por que según él “se los querían comer”.
Una pareja también buscó a los animalitos, pues según comentaron “la gente dice que los hay en abundancia, pequeños pero los hay”.
Lamentablemente, las orillas del lago están cubiertas de basura. Plásticos y bosas metálicas coronan el hogar de los peces, inundando en algunos aspectos la visibilidad de los paseantes curiosos que se preguntan: “¿cómo llegaron ahí los pescaditos, si siempre que llueve el río crece trae mucha suciedad?”, como lo hizo Arturo Montes.