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Con flores y música recuerdan a papás difuntos

  • El Sol de Parral
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Por el Día del Padre, decenas de personas recordaron a los papás difuntos en el panteón de Dolores; al son de la música de mariachis, con flores e infinidad de memorias, hijos, esposas y nietos festejaron a sus seres queridos, los que allí permanecen y en vida ocuparon la figura paterna de las familias.

Decenas de familias acudieron este domingo al Panteón de Dolores, para conmemorar a sus papás, al haberse conmemorado el Día del Padre; llevaron música y flores, y más aún recuerdos que los hacen permanecer con vida en los corazones de sus deudos.

Ante el sol de mediodía, caminaban los familiares por el panteón, pensando y recordando, cargando coloridas ofrendas, mostrando en sus rostros señales de tristeza y sentimientos encontrados.

Alma Luna, colocó sobre el sepulcro de su padre dos ramos de flores mientras narraba: “Él murió cuando yo estaba chiquita, mi niñez fue muy linda gracias a su persona”, dijo además, que visitar a papá en el Día del Padre, es una tradición familiar con mucha vigencia entre los suyos. Sola, levantó una plegaria al cielo y encomendó el alma de su papá al Creador; en la lápida donde permanecía Alma, estaba inscrito el nombre de Paulino Luna Rivas, su señor padre.

Por otro lado, entre la blanca mampostería que domina el campo santo, la familia Alarcón Martinez recuerda al abuelo, un deportista que según sus palabras, vive en el cielo y pedalea como lo hizo en la tierra.

“Mi padre era un señor muy cotorrón, un vacilador; le gustaba el doble sentido y nos hacía mucho reír. Fue un destacado deportista y Dios ya lo tiene en su santa gloria”, expresó la señora Lucía Martínez hija, de don Jesús Chávez Martínez, quien descansa debajo de flores y coloridas piedras blancas.

Ahí también le recordaban su esposa Ignacia Flores, y sus nietos, Jesús, Esmeralda y Gabriel; en un ambiente familiar y típico de ellos, comiendo juntos, recordando las historias que aún le dan vida a Don Jesús, el ciclista que alguna vez logró ser reconocido como el Deportista del Año, según dijo su hija.

De igual forma otra familia celebraba la memoria del padre difunto a escaso metros, con música, al son de las mañanitas; entre lágrimas y sonrisas, recordando al buen progenitor, a Eduviges Yáñez, quien dejó de existir hace cuatro meses.

“Estamos toda la familia, aquí con mi papá; festejando por su amor que nos dejó; es difícil, no tengo palabras para describir su ausencia, se fue y se quedó. Permanece en nuestros corazones, vivo como siempre lo ha estado”, comentó su hijo Gabriel Yáñez, mientras trataba de contener una lágrima que poco a poco fue descendiendo de su mejilla.

Fueron 6 los hijos que tuvo, contó Gabriel: “Humberto, Manuel, Carlos, Guerrero, María Teresa y yo; y aquí seguimos juntos, gracias a él”.