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Represión del pensamiento

  • Dr. Mario Alberto Gaytan Urbina

INDALECIO: Profe ¿Qué vamos a estudiar, hoy?

PANCRACIO: ¡Lo mismo de siempre!

INDALECIO: Y ¿Qué es, lo mismo de siempre?

PANCRACIO: ¡Po´s aburrirnos!

PROFESOR PUEBLINO: ¿Por qué dices?

PANCRACIO: Po´s es que yo no sé, ni arreglar mi bici.

PRIMITIVO: Dile a tu papá.

PERSONAJE: Po´s, él ¡Menos! … ¡Se le quema el agua!…

PROFESOR PUEBLINO: Eso no se enseña en la escuela. Se aprende en la casa.

PANCRACIO: Po´s deberían enseñarnos eso, en la escuela.

PROFESOR PUEBLINO: En la escuela te enseñamos ciencia, historia, a leer y escribir…

PRIMITIVO: Y eso ¿Para qué?

PROFESOR PUEBLINO: Tienes razón… tu papá, yo y ustedes, estamos condenados a pasar quince años en la escuela y no aprender nada útil.

MORAIMA: ¡¿Quince años?!

PROFESOR PUEBLINO: Tres de preescolar; seis de primaria; tres de secundaria; y tres de bachillerato.

PANCRACIO: Mi papá es profesionista y no sabe arreglar el baño, cuando se tira el agua.

PROFESOR PUEBLINO: Ni tu papá ni muchos de los que hemos estudiado… Años confinados en una escuela para no aprender nada: No aprender a componer una rueda, a cocinar, usar taladros, coser un botón, hacer mermelada, sembrar hortalizas… lo verdaderamente importante en la vida cotidiana.

MANUELITO: ¿Entonces que estudiaron en la escuela?

PROFESOR PUEBLINO: ¿Qué estudiamos en la escuela? Lo mismo que ustedes: Obedecer… Obedecer horarios absurdos. Normas coercitivas… Obedecer a la autoridad… Memorizar cosas que no entendemos, ni compartimos… Abandonar nuestras propias ideas. Renunciar a nuestra personalidad. Parecernos al grupo, ser diferente es lo peor que te puede pasar-… Aprendimos a estar quietas ocho horas…

INDALECIO: ¿Para qué?

PROFESOR PUEBLINO: Para estar quietos en una fábrica. Los mejores van a las oficinas y los menos estudiosos van a las fábricas, como obreros… Aguantar filas, atascos… Socializarnos significa destrucción del ser humano. Destruir el libre albedrío. Obediencia, sumisión, miedo al rechazo, dependencia, uniformidad, comprar chatarra. Ese es el currículum oculto de la escuela. Lo que verdaderamente enseña la escuela.

SOLEDAD: ¿Quién decide eso?

PROFESOR PUEBLINO: Quién decide el currículum, los contenidos, sus leyes… Quien ha redactado los libros de texto, que dicen cosas absurdas, inútiles, porque no corresponden ni a lo que pensamos y sentimos como nación.

MORAIMA: ¿Y por qué no nos enseñan cosas útiles para nuestra vida?

PROFESOR PUEBLINO: El objetivo principal de nuestro gobierno consiste en debilitar el espíritu crítico del pueblo, hacerle perder la costumbre de pensar, pues la reflexión da origen, muchas veces, a la resistencia. La élite dice, textualmente: “Queremos que una clase social tenga educación liberal y otra clase, necesariamente muchísimo mayor, que renuncie al privilegio de una educación liberal y se adapte para ejecutar tareas manuales, específicamente difíciles. Tenemos que seguir produciendo una clase social inculta, porque con gente inteligente, esto no se puede controlar.  La calidad dada a las clases inferiores debe ser la más pobre, de manera que la brecha de la ignorancia que aísla las clases inferiores, de las clases superiores sea y permanezca incomprensible para las clases inferiores, con tal discapacidad, incluso los mejores elementos de las clases inferiores tienen poca esperanza de extirparse del lote que les ha sido asignado en la vida. Esta forma de esclavitud es esencial para mantener un cierto nivel de orden social, paz y de tranquilidad para las clases superiores dirigentes”. Gracias a ellos, en las escuelas está prohibida la educación.