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Políticas de desarrollo regional, incapacidad para elaborarlas desde abajo

  • Julia Hernández Aragón

Mucho se habla hoy en día acerca de las políticas públicas, con comentarios como que no deben quedar solo en el discurso, que no hay monitoreo sobre ellas y que, por lo tanto, no se evalúan –y esto tal vez porque no “alcanza” el tiempo para hacerlo-, que deben reflejar realmente las necesidades de una población, de una comunidad, en fin, muchos opinan.

En el sentido estricto, y dado los tres niveles de gobierno en donde interviene el Estado, y dada nuestra clasificación administrativa del territorio, son tres los ámbitos de aplicación de las políticas públicas: federal, estatal y municipal. Por lo que las políticas públicas quedan enmarcadas en los planes de desarrollo. Documento que plasma en términos generales las directrices en que ha de desempeñarse la gobernanza de la autoridad correspondiente, y más aún las necesidades y requerimientos de la población –que los ha “elegido” para gobernar el pueblo. Pero, ¿qué se observa? Los planes de desarrollo no se elaboran de forma ascendente, de donde se supondría está la base, las partes del todo para lograr entonces conformar el plan nacional. Tal vez esto obedezca a que México es un país centralizado. Entonces, dado que en estos planes se esbozan las políticas públicas a grandes rasgos ya les tocará a cada dependencia hacer lo suyo, se rescata así que las políticas públicas se elaboran de forma descendente. Si bien el título de esta comunicación va dirigido a políticas territoriales, es solo una clasificación de las políticas económicas y a su vez de las políticas públicas, y es aplicable a ellas de igual manera, pero hago referencia a este tipo de política por cuanto su ámbito de aplicación está estrechamente relacionado con el territorio, con el espacio geoeconómico en el cual interactuamos y que constituye físicamente la base de nuestra existencia, asimismo, porque en ellas se evidencian hacia donde el desarrollo de las regiones (el desarrollo de un territorio). En nuestro país se llevan a cabo de forma descendente aunque el discurso se sostenga que se ha cambiado el rol de los municipios, y que asumen su territorialidad y administración como tal, dado que se espera a tener línea desde lo central y me refiero al Plan Nacional de Desarrollo, y así en espera de sus directrices se elaboran los planes estatales y así hasta llegar a los planes municipales de desarrollo, que si bien va, se reflejaría a grandes rasgos las necesidades correspondientes a características propias de las localidades las de escala menor porque cada una de ellas es diferente por sí misma, un municipio del sur del país es totalmente diferente a un municipio del norte. Si bien lo ideal sería de forma ascendente, partiendo de la recogida de necesidades propias de cada territorio de escala menor para plasmarlo en un documento que de por sí tiene como limitante el factor tiempo -reelaboración cada trienio o sexenio-, más allá de saber o no conjuntar esfuerzos esas autoridades locales con la participación ciudadana. Para ello, cabría una explicación de por qué se hace de forma descendente: la no total autonomía de los municipios por su proporción en los aportes hacendarios…