imagotipo

Felicidades por ser mujeres; pero…

  • Sr. Julio Morales Q.

“Se sabe que, el origen del “Día Internacional de la Mujer” no reside en acontecimientos aislados, sin consenso entre historiografías. La norteamericana de forma equivoca lo atribuye a la manifestación de trabajadoras del sector textil en New York que reivindicaban mejoras laborales y la española vincula el hecho erróneamente al incendio que el propio empresario provocó ese día de 1908 en la fábrica referida, muriendo abrasadas 129 obreras. Ambas son falsas. Se manipularon para silenciar el real origen de esa gala. Revisar el calendario tambalea ambas teorías. Ese 8 de marzo fue domingo; día extraño para realizar un movimiento de huelga, sin asegurar perjuicios al empresario”.

La ONU en 1975 dio una versión de hechos que llevaron al nacimiento de la conmemoración femenina. Interesante resaltar que el breve informe silencia de manera absoluta los sucesos vividos en Rusia en 1947, que harían del 8 de marzo el elegido para celebrar el Día Internacional de la Mujer; propuesto por primera vez por Clara Zetkin, representante de la conferencia de mujeres socialistas celebrada en Copenhague en 1910. Esta llegó al inicio de un período de gran transformación social y política en el mundo. Europa al borde de la 1ª guerra; los imperios coloniales de Asia y África sufrían estragos de la revuelta nacionalista y en Norteamérica el movimiento por el sufragio femenino cuestionaba algunas presunciones en relaciones humanas. Clara Zetkin unió mujeres por la igualdad de derechos y la paz mundial. En el 1er Día Internacional en 1911 participaron más de un millón de mujeres. Demandas: Derecho al trabajo sin discriminación; a la enseñanza vocacional, al voto y a ocupar puestos públicos.

Las mujeres del mundo siguen demandando igualdad en sus diferentes vertientes. La desigualdad surge en el hogar; entre niñas y niños. Violencia y feminicidio son el rostro más terrible. México en 2017 rebasó los 3 mil asesinatos; sólo el 25% se investigó. Ingrediente principal, la presencia del crimen organizado. Enfrentarlo de improviso aumentó desapariciones y crímenes. Las Mujeres organizadas demandan igualdad en derechos laborales; que la política pública criminal actúe en zonas donde operan grupos delictivos en trata y explotación de mujeres; desde la Religión Católica, exigen a sus jerarcas, respeto a las decisiones de mujeres; es su derecho interrumpir su embarazo en situaciones especiales; no lo criminalicen.

2017 registró 2,585 asesinatos dolosos contra de mujeres; promedio de 7 por día. Junio el más letal: 254 muertes. La impunidad llegó al 99% y al 100% cuando el vínculo es del crimen organizado; de algún círculo de poder e incluso un elemento de seguridad del estado. En todos estos casos, ni siquiera se investigan los hechos. La lista por entidades la encabezan: Edo-Mex 301; Guerrero 219; Chihuahua 212; Baja California 211; Guanajuato 150. Se implementó la Alerta de género en 13 entidades, pero los crímenes tipificados como feminicidios continuaron; 5 entidades destacan: Sinaloa 82; Veracruz 79; Oaxaca 58; EDO-Mex 57; Nuevo León 43. En todas direcciones se registran feminicidios; violencia contra la mujer sólo por ser mujer. Otras más, luchan por su derecho a elegir su sexualidad.

Nada que celebrar; mucho que exigir, piensan l@s activistas. En 2017 hubo 93 feminicidios en Juárez; van 13 en 2018; reflejo de la cruda situación. No se dedican todos los esfuerzos a atender la violencia sexual. Por más de 20 años Juárez fue semillero de feminicidios. Primer caso documentado en 1993; las víctimas, mayoría obreras de maquila. Año con año; en la “cruz de clavos”, Madres de asesinadas y desaparecidas, colocan listones con sus nombres. Principal reclamo prevención. La zona centro en donde vieron por última vez a las víctimas, tendrá un corredor seguro. La violencia tiene otro rostro; ocurre en cada hogar. La Poli Municipal recibió 2,300 reportes de agresiones en 2017 (6 diarios) la desigualdad según el IMSS en Juárez, el 40.3 de obreros asegurados son mujeres de maquila.

Debe fortalecerse al sexo débil. Abrir camino y escalar. A mayor preparación, mejores oportunidades.