/ jueves 17 de septiembre de 2020

¡Viva México!

Septiembre es por excelencia el mes de la patria, es la oportunidad para enaltecer esos valores que nos dan identidad como nación, como pueblo mexicano, con los festejos patrios hierve la sangre que se tiñe de un rojo intenso, se hincha el pecho vigoroso de orgullo, los pulmones se llenan de un aire que huele y que sabe a libertad y desde lo más profundo sale ese grito que retumba en todos los rincones de la tierra ¡Viva México!

Los símbolos patrios son enmarcados en un contexto de alto orgullo, el Escudo Nacional describe vigoroso el origen de nuestra nación, la Bandera ondea a toda asta majestuosa en las entrañas de cada mexicano y en todos los rincones de la patria, las notas del Himno Nacional se escuchan vibrantes, pulcras y arengan el espíritu combativo que yace en cada uno de los hijos de esta bendita tierra.

Hoy las circunstancias relacionadas con la emergencia sanitaria por la pandemia que nos aqueja, han dictado que nos apeguemos a una nueva normalidad, los tambores de guerra en esta ocasión permanecen callados, los desfiles cívico-militares serán objeto del recuerdo de años anteriores, en esta oportunidad las calles lucirán vacías, la algarabía, la expectativa y la emoción de las familias que con ansia esperan el paso de los contingentes militares y civiles, permanecerán en la añoranza de que el próximo festejo sea de acuerdo a la tradición.

El tradicional grito de Independencia que arenga a los héroes que nos dieron patria y libertad, en el mejor de los casos será trasmitido a distancia con el uso de la tecnología, quizá reunidos en familia cada quien en sus hogares, responderá con júbilo al típico “Viva”, algunos mexicanos más ahogaran su grito en su pecho, abatidos en la soledad o quizás en el dolor y en medio de las lágrimas por la pérdida de más de 70 mil mexicanos que hoy ya no pueden gritar “Viva México”.

Pero no solo la población civil se encuentra ante un mes patrio atípico, los Soldados de México están ante realidad difícil, la pandemia causas sus estragos, pero también la realidad social los ha puesto ante un difícil escenario, así el 13 de septiembre, día en que se conmemora la Gesta Heroica de los Niños Héroes de Chapultepec, ha lucido con un matiz distinto, difícil, en medio del cuestionamiento y de una pérdida del respeto a la figura militar.

En fin se dice y se dice bien, no es lo que te pasa, sino como reaccionas ante esa nueva realidad, debemos estar atentos para que esta situación peculiar que nos aqueja, no se convierta en un factor para que los valores y los símbolos patrios sufran un detrimento mayor, sobre todo en las nuevas generaciones, es responsabilidad de todos inculcarles, enseñarles y hacer partícipes a todos los infantes y jóvenes mexicanos, del verdadero significado, la importancia y la trascendencia de ese grito que nos llena de orgullo, cuando decimos vibrantes de emoción a todo pulmón ¡Viva México!

Septiembre es por excelencia el mes de la patria, es la oportunidad para enaltecer esos valores que nos dan identidad como nación, como pueblo mexicano, con los festejos patrios hierve la sangre que se tiñe de un rojo intenso, se hincha el pecho vigoroso de orgullo, los pulmones se llenan de un aire que huele y que sabe a libertad y desde lo más profundo sale ese grito que retumba en todos los rincones de la tierra ¡Viva México!

Los símbolos patrios son enmarcados en un contexto de alto orgullo, el Escudo Nacional describe vigoroso el origen de nuestra nación, la Bandera ondea a toda asta majestuosa en las entrañas de cada mexicano y en todos los rincones de la patria, las notas del Himno Nacional se escuchan vibrantes, pulcras y arengan el espíritu combativo que yace en cada uno de los hijos de esta bendita tierra.

Hoy las circunstancias relacionadas con la emergencia sanitaria por la pandemia que nos aqueja, han dictado que nos apeguemos a una nueva normalidad, los tambores de guerra en esta ocasión permanecen callados, los desfiles cívico-militares serán objeto del recuerdo de años anteriores, en esta oportunidad las calles lucirán vacías, la algarabía, la expectativa y la emoción de las familias que con ansia esperan el paso de los contingentes militares y civiles, permanecerán en la añoranza de que el próximo festejo sea de acuerdo a la tradición.

El tradicional grito de Independencia que arenga a los héroes que nos dieron patria y libertad, en el mejor de los casos será trasmitido a distancia con el uso de la tecnología, quizá reunidos en familia cada quien en sus hogares, responderá con júbilo al típico “Viva”, algunos mexicanos más ahogaran su grito en su pecho, abatidos en la soledad o quizás en el dolor y en medio de las lágrimas por la pérdida de más de 70 mil mexicanos que hoy ya no pueden gritar “Viva México”.

Pero no solo la población civil se encuentra ante un mes patrio atípico, los Soldados de México están ante realidad difícil, la pandemia causas sus estragos, pero también la realidad social los ha puesto ante un difícil escenario, así el 13 de septiembre, día en que se conmemora la Gesta Heroica de los Niños Héroes de Chapultepec, ha lucido con un matiz distinto, difícil, en medio del cuestionamiento y de una pérdida del respeto a la figura militar.

En fin se dice y se dice bien, no es lo que te pasa, sino como reaccionas ante esa nueva realidad, debemos estar atentos para que esta situación peculiar que nos aqueja, no se convierta en un factor para que los valores y los símbolos patrios sufran un detrimento mayor, sobre todo en las nuevas generaciones, es responsabilidad de todos inculcarles, enseñarles y hacer partícipes a todos los infantes y jóvenes mexicanos, del verdadero significado, la importancia y la trascendencia de ese grito que nos llena de orgullo, cuando decimos vibrantes de emoción a todo pulmón ¡Viva México!

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