/ jueves 7 de marzo de 2019

Un pequeño y sensible homenaje a las mujeres

El día de hoy se celebra el Día Internacional de la Mujer, desde esta columna mi respeto y admiración por ustedes: las mujeres tienen mucho que decir y mucho para dar.

El corazón de las mujeres hace girar el mundo, al mismo tiempo que logran tener toda esa fortaleza interior, son capaces de esperar impacientes una llamada de teléfono de su esposo o de sus hijos sólo para oír sus voces y saber que están con bien o que llegaron sanos; son extremadamente sensibles e intuitivas y los hombres no acaban de entender por qué ríen o lloran ante un acontecimiento para ellos tan común como un nacimiento o un matrimonio. Sin embargo, hay más, esa sensibilidad e intuición también les permite saber que un abrazo, un beso y decir: Te amo en el momento oportuno, puede sanar un corazón roto y dar esperanzas en que todo irá mejor. Ellas siempre suelen tener las palabras precisas en el momento adecuado, escuchan con atención a quien lo solicita, protegen a quien saben necesita de ello y casi son adivinas para saber cuándo algo anda mal; con esa fuerza que las caracteriza son capaces de hacer varias cosas a la vez, capaces de organizar perfectamente su vida profesional con su familia tratando de balancear una y otra: ser madre y profesionista a la vez; y capaces también de mantener la calma en los momentos más difíciles.

“La gran pregunta que nunca ha sido contestada y a la cual todavía no he podido responder, a pesar de mis treinta años de investigación del alma femenina, es: ¿Qué quiere una mujer?” (Sigmund Freud).

La mujer por naturaleza es creadora de vida, plasmadora de mentes, es motor de superación y de sublimes anhelos masculinos. Es uno de los pilares de la vida y realización humana, asimismo, la forma de pensar de la mujer es diferente; la mayor parte de las mujeres tiene tendencia a la estabilidad y a la permanencia, el hombre, por el contrario, al continuo cambio y a la exploración. La mujer suele ser más cuidadosa y hacer las cosas con detenimiento, mientras que el hombre es más arrebatado y rara vez se fija en los detalles. Muchas son las características que diferencian al hombre de la mujer y que la hacen precisamente especial dentro del hogar, pues son ellas quienes dan vida al hogar y a pesar de poseer una profesión y trabajar en ella, al llegar a casa toman el rol de madre y esposa para convivir en familia.

La mujer de hoy tiene una gran labor, le corresponde ser madre, esposa, profesionista, jardinera, educadora, deportista, compañera, amiga, comerciante, cantante, pilar fundamental de la familia (estructura básica de la sociedad); de ella depende en gran medida el comportamiento social, puesto que la sociedad es la suma de las personas y las personas reciben las primeras impresiones y educación por parte de sus madres, la sociedad tiende a comprometerse con los valores adquiridos.

Por todo lo anterior no se puede dejar de hacer mención al papel fundamental e importante que cumple la mujer dentro de la sociedad, la cual poco a poco y a través de los años ha logrado colocarse en un rol activo y que, aunque siempre suele relacionársele con complicaciones y con frases típicas de quién entiende a las mujeres. Para quien es mujer, es una bendición serlo.

En todo momento de mi vida hay una mujer que me lleva de la mano en las tinieblas de una realidad, que las mujeres conocen mejor que los hombres y en las cuales se orientan mejor con menos luces. (Gabriel García Márquez)

El día de hoy se celebra el Día Internacional de la Mujer, desde esta columna mi respeto y admiración por ustedes: las mujeres tienen mucho que decir y mucho para dar.

El corazón de las mujeres hace girar el mundo, al mismo tiempo que logran tener toda esa fortaleza interior, son capaces de esperar impacientes una llamada de teléfono de su esposo o de sus hijos sólo para oír sus voces y saber que están con bien o que llegaron sanos; son extremadamente sensibles e intuitivas y los hombres no acaban de entender por qué ríen o lloran ante un acontecimiento para ellos tan común como un nacimiento o un matrimonio. Sin embargo, hay más, esa sensibilidad e intuición también les permite saber que un abrazo, un beso y decir: Te amo en el momento oportuno, puede sanar un corazón roto y dar esperanzas en que todo irá mejor. Ellas siempre suelen tener las palabras precisas en el momento adecuado, escuchan con atención a quien lo solicita, protegen a quien saben necesita de ello y casi son adivinas para saber cuándo algo anda mal; con esa fuerza que las caracteriza son capaces de hacer varias cosas a la vez, capaces de organizar perfectamente su vida profesional con su familia tratando de balancear una y otra: ser madre y profesionista a la vez; y capaces también de mantener la calma en los momentos más difíciles.

“La gran pregunta que nunca ha sido contestada y a la cual todavía no he podido responder, a pesar de mis treinta años de investigación del alma femenina, es: ¿Qué quiere una mujer?” (Sigmund Freud).

La mujer por naturaleza es creadora de vida, plasmadora de mentes, es motor de superación y de sublimes anhelos masculinos. Es uno de los pilares de la vida y realización humana, asimismo, la forma de pensar de la mujer es diferente; la mayor parte de las mujeres tiene tendencia a la estabilidad y a la permanencia, el hombre, por el contrario, al continuo cambio y a la exploración. La mujer suele ser más cuidadosa y hacer las cosas con detenimiento, mientras que el hombre es más arrebatado y rara vez se fija en los detalles. Muchas son las características que diferencian al hombre de la mujer y que la hacen precisamente especial dentro del hogar, pues son ellas quienes dan vida al hogar y a pesar de poseer una profesión y trabajar en ella, al llegar a casa toman el rol de madre y esposa para convivir en familia.

La mujer de hoy tiene una gran labor, le corresponde ser madre, esposa, profesionista, jardinera, educadora, deportista, compañera, amiga, comerciante, cantante, pilar fundamental de la familia (estructura básica de la sociedad); de ella depende en gran medida el comportamiento social, puesto que la sociedad es la suma de las personas y las personas reciben las primeras impresiones y educación por parte de sus madres, la sociedad tiende a comprometerse con los valores adquiridos.

Por todo lo anterior no se puede dejar de hacer mención al papel fundamental e importante que cumple la mujer dentro de la sociedad, la cual poco a poco y a través de los años ha logrado colocarse en un rol activo y que, aunque siempre suele relacionársele con complicaciones y con frases típicas de quién entiende a las mujeres. Para quien es mujer, es una bendición serlo.

En todo momento de mi vida hay una mujer que me lleva de la mano en las tinieblas de una realidad, que las mujeres conocen mejor que los hombres y en las cuales se orientan mejor con menos luces. (Gabriel García Márquez)