/ miércoles 13 de enero de 2021

Todo el mundo es un maestro | Un camino hacia el éxito

¿Cuántos medios pueden existir para alcanzar nuestros objetivos, metas o sueños? ¿Quisieras saber cómo conquistar tus metas? ¿Un buen remedio para tus males? ¿Ya encontraste tu propósito existencial? Tal vez estoy descubriendo el hilo negro. No es un remedio para poder estrenar zapatos, un carro o una casa, sino para empresas más grandes. Algo parecido a cuando eres niño y piensas en lo que quieres ser cuando seas adulto; médico, abogado, político, escritor o artista. El pequeño que ve en su imaginación a un exitoso profesionista. Te conviertes en una persona que quiere dejar un legado en la tierra, algo como un libro con palabras escritas con el alma. Los caminos para conquistar tus sueños son ilimitados, sin embargo aquí tengo uno que sin duda debe funcionar y lo estoy poniendo en práctica: Escribir. Sí, este es un camino hacia el éxito. Utilizar el poder trasformador de escribir. Las primeras tonterías que llegan a la mente y se transforman en algo con forma y sentido. Las primeras voces que lleguen de las musas inspiradoras, que cultivas con pasión para que echen frutos prodigiosos y nutritivos. Primero la bienvenida y después someter, domar a las palabras como a un potro salvaje que se convierte en un gran compañero de aventuras al que ya no tienes que dominar sino como un gran equipo galopan por la vida. No porque cantes significa que lo hagas bien y a la gente le guste oírte, para eso necesitas educar tus cuerdas vocales y entonar correctamente, si cantas bien sabrás que no sólo has nacido con el talento, si lo haces bien es porque te ha costado algo de esfuerzo y dedicación. Lo mismo pasa con la escritura, hay que saber construir verdaderamente un puente con las palabras, organizar un discurso con todas sus partes, puntos y comas. Porque al aprender a expresarnos por escrito nos vamos a deslumbrar con la habilidad de abrir puertas y portales cósmicos. El lenguaje es el invento más poderoso que ha creado la humanidad y cuando llegamos a tomar conciencia de ello, del poder de la expresión, comenzamos a ver el lenguaje de otra manera ¿Cuánto de lo que hacemos a diario gira en torno a la comunicación? Desde los parloteos que no llevan a ningún lado hasta construcciones filosóficas. Todo marcharía mejor si tuviéramos la capacidad de expresarnos mejor, con mayor claridad o con mayor precisión. Evitaríamos muchos malentendidos en el trabajo, con nuestra pareja, con nuestros amigos, tal vez hasta con Dios. Nuestras metas estarían a nuestro alcance si tuviéramos la habilidad de pensar, hablar y escribir correctamente. Pienso en lo que logran, por ejemplo, los buenos predicadores con esta habilidad cuando son capaces de construir templos y llenarlos de adeptos o los dictadores que con la fuerza de su discurso conquistan a las multitudes. Es difícil encontrar un maestro que enseñe verdaderamente a escribir, aun en las universidades y cuando tienes la oportunidad de terminar una carrera profesional, en su mayoría terminamos con una deficiente calidad de escritura. Son pocos los privilegiados que logran conquistar el arte de la escritura y espero algún día alcanzar esta meta que lleva al éxito.

Felicito a todos los que participan escribiendo en este medio y a todos los que intentan escribir y se enfrentan con el poder trasformador del discurso.


¿Cuántos medios pueden existir para alcanzar nuestros objetivos, metas o sueños? ¿Quisieras saber cómo conquistar tus metas? ¿Un buen remedio para tus males? ¿Ya encontraste tu propósito existencial? Tal vez estoy descubriendo el hilo negro. No es un remedio para poder estrenar zapatos, un carro o una casa, sino para empresas más grandes. Algo parecido a cuando eres niño y piensas en lo que quieres ser cuando seas adulto; médico, abogado, político, escritor o artista. El pequeño que ve en su imaginación a un exitoso profesionista. Te conviertes en una persona que quiere dejar un legado en la tierra, algo como un libro con palabras escritas con el alma. Los caminos para conquistar tus sueños son ilimitados, sin embargo aquí tengo uno que sin duda debe funcionar y lo estoy poniendo en práctica: Escribir. Sí, este es un camino hacia el éxito. Utilizar el poder trasformador de escribir. Las primeras tonterías que llegan a la mente y se transforman en algo con forma y sentido. Las primeras voces que lleguen de las musas inspiradoras, que cultivas con pasión para que echen frutos prodigiosos y nutritivos. Primero la bienvenida y después someter, domar a las palabras como a un potro salvaje que se convierte en un gran compañero de aventuras al que ya no tienes que dominar sino como un gran equipo galopan por la vida. No porque cantes significa que lo hagas bien y a la gente le guste oírte, para eso necesitas educar tus cuerdas vocales y entonar correctamente, si cantas bien sabrás que no sólo has nacido con el talento, si lo haces bien es porque te ha costado algo de esfuerzo y dedicación. Lo mismo pasa con la escritura, hay que saber construir verdaderamente un puente con las palabras, organizar un discurso con todas sus partes, puntos y comas. Porque al aprender a expresarnos por escrito nos vamos a deslumbrar con la habilidad de abrir puertas y portales cósmicos. El lenguaje es el invento más poderoso que ha creado la humanidad y cuando llegamos a tomar conciencia de ello, del poder de la expresión, comenzamos a ver el lenguaje de otra manera ¿Cuánto de lo que hacemos a diario gira en torno a la comunicación? Desde los parloteos que no llevan a ningún lado hasta construcciones filosóficas. Todo marcharía mejor si tuviéramos la capacidad de expresarnos mejor, con mayor claridad o con mayor precisión. Evitaríamos muchos malentendidos en el trabajo, con nuestra pareja, con nuestros amigos, tal vez hasta con Dios. Nuestras metas estarían a nuestro alcance si tuviéramos la habilidad de pensar, hablar y escribir correctamente. Pienso en lo que logran, por ejemplo, los buenos predicadores con esta habilidad cuando son capaces de construir templos y llenarlos de adeptos o los dictadores que con la fuerza de su discurso conquistan a las multitudes. Es difícil encontrar un maestro que enseñe verdaderamente a escribir, aun en las universidades y cuando tienes la oportunidad de terminar una carrera profesional, en su mayoría terminamos con una deficiente calidad de escritura. Son pocos los privilegiados que logran conquistar el arte de la escritura y espero algún día alcanzar esta meta que lleva al éxito.

Felicito a todos los que participan escribiendo en este medio y a todos los que intentan escribir y se enfrentan con el poder trasformador del discurso.