/ miércoles 19 de mayo de 2021

Todo el mundo es tu maestro | Maestros y estudiantes

Manuel Parga Muñoz y el testimonio de uno de sus estudiantes.

Recientemente celebramos el día del maestro y nos sentimos orgullosos de celebrarlo porque todos tuvimos o conocemos algún maestro que aportó especialmente a nuestra mente. La próxima semana festejaremos a los estudiantes, ambos son un dúo donde unos a los otros se complementan y se brindan unos a los otros la oportunidad de la grandeza.

El día del maestro comentaba con mi yerno Hector Luna sobre la influencia del licenciado Manuel Parga Muñoz no sólo en su educación si no en su vida. Y una de las cosas que me comentaba que cambió radicalmente su forma de ver el mundo fueron los viajes que realizó a Europa con el Licenciado Parga. Recuerda que el primero fue en 1995 y fueron más de 30 estudiantes los que el maestro llevó a Europa, y no eran estudiantes de alguna Universidad privada, sino de la Universidad Pública, la UACH. La mayoría no tenían unos padres que les apoyarán económicamente con el viaje. Sin embargo, pudieron hacer actividades y ahorrar para realizar por más de un mes este maravilloso viaje, estamos hablando de hace aproximadamente 26 años. Para muchos como mi yerno ir a Europa era una meta que sin el licenciado Parga hubiera sido solo un sueño lejano. Que yo sepa ningún otro maestro en Parral ha logrado llevar grupos de estudiantes tan grandes a Europa y además inspirarlos para que allá su dinero lo invirtieran en educación y cultura, entradas a los museos, teatros, libros. Era una necesidad administrar bien sus recursos para poder sobrevivir a las múltiples subidas y bajadas en los trenes, recorriendo de Paris a Londres, Madrid, Sevilla, Toledo, Barcelona, Paris, Roma, Venecia, Florencia, Pompeya, Munich, Franckfurt, por mencionar algunas de las ciudades que visitaron. El viejo continente representaba un reto que descubrir y sobrevivir, algunos se gastaban el dinero en las primeras semanas, o los robaban o estafaban o lo perdían en algún bar. Los estudiantes tenían que buscar la manera de administrar su presupuesto para comer y pagar hospedaje, en esos años no existían los celulares para facilitarse las cosas tampoco usaban tarjetas, tenían que cargar el dinero en efectivo y no se tenía todo el soporte turístico que se tiene en estos días.

¿Qué motivaba al licenciado Parga a cargar con la responsabilidad de tantos estudiantes hombres y mujeres? ¿Por qué insistía en que había tanto por descubrir en El Louvre, en el museo Británico, en el Vaticano y en todos los museos que nos insistía debíamos conocer? Se preguntaba mi yerno. Héctor dice que definitivamente no habría sido un hallazgo cultural aquello sin la sabiduría y el conocimiento de un hombre culto que los supo guiar en el conocimiento. No cabe duda que el licenciado Parga fue un gran líder para muchos y cabe aclarar que hubo mucho más que viajes en sus enseñanzas.

Mi yerno Hector me platica que él tuvo la oportunidad de realizar tres viajes con el licenciado Parga, regresaron en 1998 y después en 2000. Después ha regresado 3 veces más por su cuenta, la última vez fue unos meses antes de la pandemia en 2020. Siempre con una maleta ligera como los enseñó el licenciado y a estar sin paradigmas dispuestos a descubrir y amar la cultura y el arte. Con la curiosidad de un mundo ilimitado que descubrir para poder aprender y enseñar.

Manuel Parga Muñoz y el testimonio de uno de sus estudiantes.

Recientemente celebramos el día del maestro y nos sentimos orgullosos de celebrarlo porque todos tuvimos o conocemos algún maestro que aportó especialmente a nuestra mente. La próxima semana festejaremos a los estudiantes, ambos son un dúo donde unos a los otros se complementan y se brindan unos a los otros la oportunidad de la grandeza.

El día del maestro comentaba con mi yerno Hector Luna sobre la influencia del licenciado Manuel Parga Muñoz no sólo en su educación si no en su vida. Y una de las cosas que me comentaba que cambió radicalmente su forma de ver el mundo fueron los viajes que realizó a Europa con el Licenciado Parga. Recuerda que el primero fue en 1995 y fueron más de 30 estudiantes los que el maestro llevó a Europa, y no eran estudiantes de alguna Universidad privada, sino de la Universidad Pública, la UACH. La mayoría no tenían unos padres que les apoyarán económicamente con el viaje. Sin embargo, pudieron hacer actividades y ahorrar para realizar por más de un mes este maravilloso viaje, estamos hablando de hace aproximadamente 26 años. Para muchos como mi yerno ir a Europa era una meta que sin el licenciado Parga hubiera sido solo un sueño lejano. Que yo sepa ningún otro maestro en Parral ha logrado llevar grupos de estudiantes tan grandes a Europa y además inspirarlos para que allá su dinero lo invirtieran en educación y cultura, entradas a los museos, teatros, libros. Era una necesidad administrar bien sus recursos para poder sobrevivir a las múltiples subidas y bajadas en los trenes, recorriendo de Paris a Londres, Madrid, Sevilla, Toledo, Barcelona, Paris, Roma, Venecia, Florencia, Pompeya, Munich, Franckfurt, por mencionar algunas de las ciudades que visitaron. El viejo continente representaba un reto que descubrir y sobrevivir, algunos se gastaban el dinero en las primeras semanas, o los robaban o estafaban o lo perdían en algún bar. Los estudiantes tenían que buscar la manera de administrar su presupuesto para comer y pagar hospedaje, en esos años no existían los celulares para facilitarse las cosas tampoco usaban tarjetas, tenían que cargar el dinero en efectivo y no se tenía todo el soporte turístico que se tiene en estos días.

¿Qué motivaba al licenciado Parga a cargar con la responsabilidad de tantos estudiantes hombres y mujeres? ¿Por qué insistía en que había tanto por descubrir en El Louvre, en el museo Británico, en el Vaticano y en todos los museos que nos insistía debíamos conocer? Se preguntaba mi yerno. Héctor dice que definitivamente no habría sido un hallazgo cultural aquello sin la sabiduría y el conocimiento de un hombre culto que los supo guiar en el conocimiento. No cabe duda que el licenciado Parga fue un gran líder para muchos y cabe aclarar que hubo mucho más que viajes en sus enseñanzas.

Mi yerno Hector me platica que él tuvo la oportunidad de realizar tres viajes con el licenciado Parga, regresaron en 1998 y después en 2000. Después ha regresado 3 veces más por su cuenta, la última vez fue unos meses antes de la pandemia en 2020. Siempre con una maleta ligera como los enseñó el licenciado y a estar sin paradigmas dispuestos a descubrir y amar la cultura y el arte. Con la curiosidad de un mundo ilimitado que descubrir para poder aprender y enseñar.