/ miércoles 18 de agosto de 2021

Todo el mundo es tu maestro | Hoy somos el presente, mañana seremos el ayer

Todo ser humano está lleno de momentos, pensamientos, conocimientos. Hay muchos que tienen propuestas y quisieran actuar de una forma más relevante hacia sus semejantes. Para prueba, echemos un vistazo a quienes no les quedó otra más que desprenderse de su vida y entregarse a la comunidad. En cada ser humano, desde sus dones, debe persistir esa inquietud de transformar la realidad, anhelar una sociedad más justa, de tener muy arraigado el ideal de una humanidad más feliz, de vivir por medio del amor y arriesgarse para conseguirlo.

Un historiador intenta captar los siglos XV y XVI, en nuestro Estado de Chihuahua. En esa época afloran grandes descubrimientos geográficos. La colonización estaba en su apogeo. “La espada que corta y con la cruz que une y hace hijos de Dios”, y así Chihuahua conformándose con México. No fue la mejor manera, pero aquí seguimos los mexicanos tratando de abrirnos camino y descubrirnos. Sobreviviendo y conquistando obstáculos.

Nuestro estado tiene un potencial histórico, entre otros, por los años, en que después de la conquista, permaneció, la región norte inexplorada y nuestro territorio estaba habitado sólo por los indígenas. Álvaro Núñez Cabeza de Baca junto a dos acompañantes, son los primeros exploradores en pisar estas tierras. Posteriormente la trascendentalidad histórica de Chihuahua, desde la campaña contra sus habitantes, quienes con todo un sentido de justicia defendían su territorio. Los siglos XVII, XVIII y XIX, se marca la lucha entre Apaches, Comanches, y otras tribus contra los conquistadores. Se conquista, “se sella con la sangre de Hidalgo un destino Histórico”. Ante México, en el remanso de Paz Porfirista, en el estado se robustece nuestra tierra. Se vio favorecida de Sur a Norte por las primeras líneas férreas. La ganadería, la minería, fortalecieron la economía. Pero a su vez surgieron enormes latifundios, proliferando injusticias sociales y descontentos políticos. Después sirve Chihuahua, como “cuna de la Revolución”. Chihuahua merece lo mejor de nosotros. “Hoy somos el presente, mañana seremos el ayer”.

Por lo tanto la ilusión de lograr el progreso de mañana se le agradece a la perseverancia de los hombres de ayer. Y hoy somos los de ayer y los de mañana comprometidos a luchar por nuestro territorio.

Ing. Agrónomo

Adalberto Gutiérrez Chávez.

Todo ser humano está lleno de momentos, pensamientos, conocimientos. Hay muchos que tienen propuestas y quisieran actuar de una forma más relevante hacia sus semejantes. Para prueba, echemos un vistazo a quienes no les quedó otra más que desprenderse de su vida y entregarse a la comunidad. En cada ser humano, desde sus dones, debe persistir esa inquietud de transformar la realidad, anhelar una sociedad más justa, de tener muy arraigado el ideal de una humanidad más feliz, de vivir por medio del amor y arriesgarse para conseguirlo.

Un historiador intenta captar los siglos XV y XVI, en nuestro Estado de Chihuahua. En esa época afloran grandes descubrimientos geográficos. La colonización estaba en su apogeo. “La espada que corta y con la cruz que une y hace hijos de Dios”, y así Chihuahua conformándose con México. No fue la mejor manera, pero aquí seguimos los mexicanos tratando de abrirnos camino y descubrirnos. Sobreviviendo y conquistando obstáculos.

Nuestro estado tiene un potencial histórico, entre otros, por los años, en que después de la conquista, permaneció, la región norte inexplorada y nuestro territorio estaba habitado sólo por los indígenas. Álvaro Núñez Cabeza de Baca junto a dos acompañantes, son los primeros exploradores en pisar estas tierras. Posteriormente la trascendentalidad histórica de Chihuahua, desde la campaña contra sus habitantes, quienes con todo un sentido de justicia defendían su territorio. Los siglos XVII, XVIII y XIX, se marca la lucha entre Apaches, Comanches, y otras tribus contra los conquistadores. Se conquista, “se sella con la sangre de Hidalgo un destino Histórico”. Ante México, en el remanso de Paz Porfirista, en el estado se robustece nuestra tierra. Se vio favorecida de Sur a Norte por las primeras líneas férreas. La ganadería, la minería, fortalecieron la economía. Pero a su vez surgieron enormes latifundios, proliferando injusticias sociales y descontentos políticos. Después sirve Chihuahua, como “cuna de la Revolución”. Chihuahua merece lo mejor de nosotros. “Hoy somos el presente, mañana seremos el ayer”.

Por lo tanto la ilusión de lograr el progreso de mañana se le agradece a la perseverancia de los hombres de ayer. Y hoy somos los de ayer y los de mañana comprometidos a luchar por nuestro territorio.

Ing. Agrónomo

Adalberto Gutiérrez Chávez.