/ sábado 16 de marzo de 2019

Sin Temor al Futuro

El día de hoy deseo iniciar la reflexión trayendo a nuestra memoria el Salmo 23:6:

“Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida y en la casa de Jehová moraré por largos días”.

Este versículo bien a ser un antídoto de Dios para el temor al futuro. Muchas personas pasan su vida preocupándose por el mañana. No disfrutan el hoy por preocuparse del mañana. ¿Por qué? Porque no saben lo que sucederá mañana. David, al terminar el Salmo 23, no está preocupado.

Él está confiado... “ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida.” ¿Dónde se obtiene esta clase de confianza? Si es creyente, hay tres razones por las que no debe temer al futuro:

1. Porque Dios lo cuida y Él tiene el control de todo

2. Porque la gracia de Dios está obrando en usted.

3. Porque el cielo lo está esperando. Cuando usted pone su fe y confianza en Dios, sabe que Él lo está cuidando y que tiene el control de todas las cosas. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida.” “Ciertamente” es FE. Porque Dios es bueno, puedo esperar por su gracia, su protección y provisión. Puedo esperar que cualquier cosa que me pase, Dios hará algo bueno de ello. Será para mí bien, para el bien de los demás o para el bien del reino de Dios.

El Salmo 145:20: “Jehová guarda a todos los que le aman.” A Dios le importan los detalles de nuestra vida. Como un padre, provee para el futuro. No sabemos lo que el futuro depare, pero sí sabemos quién controla el futuro. Dios controla el futuro y nos ama y nos quiere ayudar. Dice: “Seré como un Padre y te cuidaré “Ciertamente el bien... me seguirá.

¿Qué significa esto? David tuvo desilusiones en su vida. No le pasaban cosas buenas únicamente. No está diciendo, solo cosas buenas me van a pasar. Eso no es verdad. Cosas malas les pasan a personas buenas. No dice que sólo pasarán cosas buenas. Dice que sólo el bien le seguirá. Cosas buenas saldrán de cualquier circunstancia aún de las malas y difíciles. Dios se encarga de que el bien salga a la luz –el bien saldría de cualquier cosa que le pasara a David. La gran promesa de Dios para el creyente: “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”. Romanos 8:28.

No es una promesa para todos. No todas las cosas ayudan a bien para todo el mundo. Las cosas ayudan para mal para las personas que no quieren caminar por el camino que Dios les ha marcado. Pero si usted es un creyente, la Biblia dice que todas las cosas ayudan a bien – no que todas las cosas serán buenas – pero que ayudan a bien. Eso es lo que significa “el bien me seguirá”.

No existe ninguna dificultad, derrota o desastre en la vida de la cual Dios no lo use para algo bueno. De alguna manera y en algún momento, Él sacará algo bueno. Muchas veces es difícil ver la bondad de Dios en una tragedia. A veces usted no cree que Dios sea bueno. No siente su misericordia. A veces siente que la bondad de Dios está escondida. Aún Jesús, en la cruz, dijo: “Dios, mío, Dios mío, por qué me has abandonado”

Pasamos por experiencia en la vida y preguntamos, ¿por qué? No vemos la bondad en una situación. Después, al ver hacia atrás vemos cómo la bondad de Dios estuvo presente y nos sostuvo, y cómo las cosas ayudaron para bien. A Pablo le encarcelaron injustamente en Roma. ¿Fue bueno? No. Pero mientras estuvo preso en Roma escribió algunas epístolas del Nuevo Testamento. El bien siguió a su encarcelamiento. Hoy recibimos beneficio del problema, el dolor y la dificultad de Pablo. El bien siguió. Dios dice: Yo te cuidaré. ¿Cómo lo hace? El salmo 91 lo explica de una manera muy clara. En Isaías 60:10 dice: Dios: “En mi buena voluntad tendré de ti misericordia”. Por lo dicho, quienes ponemos en Cristo nuestra fe y esperanza, podemos enfrentar el futuro sin signos de interrogación sólo con signos de admiración. Juan 14:19”…Porque vivo yo, vosotros también viviréis”. Dice el coro del antiguo, pero hermoso himno Porque Él vive: “Porque Él vive triunfaré mañana, porque Él vive ya no hay temor, porque yo sé que el futuro es suyo, la vida vale más y más, sólo por Él”.

Estimado lector, crea en Dios, sea feliz en este mundo y un día vaya al cielo.

El día de hoy deseo iniciar la reflexión trayendo a nuestra memoria el Salmo 23:6:

“Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida y en la casa de Jehová moraré por largos días”.

Este versículo bien a ser un antídoto de Dios para el temor al futuro. Muchas personas pasan su vida preocupándose por el mañana. No disfrutan el hoy por preocuparse del mañana. ¿Por qué? Porque no saben lo que sucederá mañana. David, al terminar el Salmo 23, no está preocupado.

Él está confiado... “ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida.” ¿Dónde se obtiene esta clase de confianza? Si es creyente, hay tres razones por las que no debe temer al futuro:

1. Porque Dios lo cuida y Él tiene el control de todo

2. Porque la gracia de Dios está obrando en usted.

3. Porque el cielo lo está esperando. Cuando usted pone su fe y confianza en Dios, sabe que Él lo está cuidando y que tiene el control de todas las cosas. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida.” “Ciertamente” es FE. Porque Dios es bueno, puedo esperar por su gracia, su protección y provisión. Puedo esperar que cualquier cosa que me pase, Dios hará algo bueno de ello. Será para mí bien, para el bien de los demás o para el bien del reino de Dios.

El Salmo 145:20: “Jehová guarda a todos los que le aman.” A Dios le importan los detalles de nuestra vida. Como un padre, provee para el futuro. No sabemos lo que el futuro depare, pero sí sabemos quién controla el futuro. Dios controla el futuro y nos ama y nos quiere ayudar. Dice: “Seré como un Padre y te cuidaré “Ciertamente el bien... me seguirá.

¿Qué significa esto? David tuvo desilusiones en su vida. No le pasaban cosas buenas únicamente. No está diciendo, solo cosas buenas me van a pasar. Eso no es verdad. Cosas malas les pasan a personas buenas. No dice que sólo pasarán cosas buenas. Dice que sólo el bien le seguirá. Cosas buenas saldrán de cualquier circunstancia aún de las malas y difíciles. Dios se encarga de que el bien salga a la luz –el bien saldría de cualquier cosa que le pasara a David. La gran promesa de Dios para el creyente: “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”. Romanos 8:28.

No es una promesa para todos. No todas las cosas ayudan a bien para todo el mundo. Las cosas ayudan para mal para las personas que no quieren caminar por el camino que Dios les ha marcado. Pero si usted es un creyente, la Biblia dice que todas las cosas ayudan a bien – no que todas las cosas serán buenas – pero que ayudan a bien. Eso es lo que significa “el bien me seguirá”.

No existe ninguna dificultad, derrota o desastre en la vida de la cual Dios no lo use para algo bueno. De alguna manera y en algún momento, Él sacará algo bueno. Muchas veces es difícil ver la bondad de Dios en una tragedia. A veces usted no cree que Dios sea bueno. No siente su misericordia. A veces siente que la bondad de Dios está escondida. Aún Jesús, en la cruz, dijo: “Dios, mío, Dios mío, por qué me has abandonado”

Pasamos por experiencia en la vida y preguntamos, ¿por qué? No vemos la bondad en una situación. Después, al ver hacia atrás vemos cómo la bondad de Dios estuvo presente y nos sostuvo, y cómo las cosas ayudaron para bien. A Pablo le encarcelaron injustamente en Roma. ¿Fue bueno? No. Pero mientras estuvo preso en Roma escribió algunas epístolas del Nuevo Testamento. El bien siguió a su encarcelamiento. Hoy recibimos beneficio del problema, el dolor y la dificultad de Pablo. El bien siguió. Dios dice: Yo te cuidaré. ¿Cómo lo hace? El salmo 91 lo explica de una manera muy clara. En Isaías 60:10 dice: Dios: “En mi buena voluntad tendré de ti misericordia”. Por lo dicho, quienes ponemos en Cristo nuestra fe y esperanza, podemos enfrentar el futuro sin signos de interrogación sólo con signos de admiración. Juan 14:19”…Porque vivo yo, vosotros también viviréis”. Dice el coro del antiguo, pero hermoso himno Porque Él vive: “Porque Él vive triunfaré mañana, porque Él vive ya no hay temor, porque yo sé que el futuro es suyo, la vida vale más y más, sólo por Él”.

Estimado lector, crea en Dios, sea feliz en este mundo y un día vaya al cielo.

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