/ lunes 25 de febrero de 2019

¿Por qué no puedo hacer que mis hijos sean emprendedores?

• No les veo motivación, no buscan su voca­ción, exigen, no les gusta la forma de operar la empresa o el negocio, no cuidan lo que hay, se les hace poca cosa lo que se generaría al empezar; no sueñan con su futuro, todo lo siguen viendo como juego, les falta iniciativa…

• Qué bueno sería tener la fórmula mágica para que los hijos aprovecharan todos los adelantos y los bienes materiales que van lográndose, además que emprendieran algo de lo que les guste para que empezaran a producir, a generar o a conservar lo que ya se tiene, ya que les tocaron tiempos difíciles llenos de necesidades creadas y con ellos el gasto corriente que cada vez se va elevando más y más.

• De ahí la importancia de que nosotros los pa­dres nos avoquemos a ofrecerles, desde pequeños, oportunidades para que ellos se independicen y produzcan.

GENERALIDADES:

El éxito no tiene nada de especial, sÓlo se trata de seguir avanzando cuando otros han renunciado ( Francisco Alcalde).

• Si te gusta lo que haces es un placer trabajar, busca su vocación y seguro triunfará.

• No lo enseñes a cómo llenar solicitudes de empleo, prepáralo para emplear personas.

• El empezar mañana está en la mente de los perdedores. Empieza hoy.

• No arriesgues tu capital, ni tus bienes, es bueno que el hijo empiece con un área independiente.

• Dale todo a tu hijo y se perderá.

• Abuelo ganadero, hijo caballero, nieto pordio­sero. “ Que no te pase”.

• Desde pequeños tienen que tener tareas.

DESDE HOY…

• Empezaré a hacer las actividades que pensé con vigor, energía y entusiasmo.

• Me subiré al tren del éxito e invitaré a los que me rodean a emprender algo.

• No descartaré ninguna actividad buscando lo que les gusta a mis hijos y los apoyaré para que sigan su vocación.

• No tendré miedo al fracaso, si tropiezo me levantaré.

• Visualizaré en que área de lo que hago puedo incluir a mis dependientes para que formen parte de la empresa y crezcamos juntos.

• Buscaré que tengan sus propios ingresos y apoyaré sus decisiones.

• Les escribiré de lo vivido para que conozcan y aprendan de cómo se inició la empresa.

“PIENSA Y ACTÚA DE LA FORMA EN LA QUE TUS HIJOS PUEDEN SER EXITOSOS Y APÓYALOS SIEMPRE CON ACTIVIDADES QUE LE AGRADEN A DIOS”.

• No les veo motivación, no buscan su voca­ción, exigen, no les gusta la forma de operar la empresa o el negocio, no cuidan lo que hay, se les hace poca cosa lo que se generaría al empezar; no sueñan con su futuro, todo lo siguen viendo como juego, les falta iniciativa…

• Qué bueno sería tener la fórmula mágica para que los hijos aprovecharan todos los adelantos y los bienes materiales que van lográndose, además que emprendieran algo de lo que les guste para que empezaran a producir, a generar o a conservar lo que ya se tiene, ya que les tocaron tiempos difíciles llenos de necesidades creadas y con ellos el gasto corriente que cada vez se va elevando más y más.

• De ahí la importancia de que nosotros los pa­dres nos avoquemos a ofrecerles, desde pequeños, oportunidades para que ellos se independicen y produzcan.

GENERALIDADES:

El éxito no tiene nada de especial, sÓlo se trata de seguir avanzando cuando otros han renunciado ( Francisco Alcalde).

• Si te gusta lo que haces es un placer trabajar, busca su vocación y seguro triunfará.

• No lo enseñes a cómo llenar solicitudes de empleo, prepáralo para emplear personas.

• El empezar mañana está en la mente de los perdedores. Empieza hoy.

• No arriesgues tu capital, ni tus bienes, es bueno que el hijo empiece con un área independiente.

• Dale todo a tu hijo y se perderá.

• Abuelo ganadero, hijo caballero, nieto pordio­sero. “ Que no te pase”.

• Desde pequeños tienen que tener tareas.

DESDE HOY…

• Empezaré a hacer las actividades que pensé con vigor, energía y entusiasmo.

• Me subiré al tren del éxito e invitaré a los que me rodean a emprender algo.

• No descartaré ninguna actividad buscando lo que les gusta a mis hijos y los apoyaré para que sigan su vocación.

• No tendré miedo al fracaso, si tropiezo me levantaré.

• Visualizaré en que área de lo que hago puedo incluir a mis dependientes para que formen parte de la empresa y crezcamos juntos.

• Buscaré que tengan sus propios ingresos y apoyaré sus decisiones.

• Les escribiré de lo vivido para que conozcan y aprendan de cómo se inició la empresa.

“PIENSA Y ACTÚA DE LA FORMA EN LA QUE TUS HIJOS PUEDEN SER EXITOSOS Y APÓYALOS SIEMPRE CON ACTIVIDADES QUE LE AGRADEN A DIOS”.