/ martes 30 de abril de 2019

Poner cuidado a los niños

Ya son muy vagos y desobedientes…

Están desatendidos, mejor ni meternos a tratar de corregirlos…

No tengo tiempo para dedicarles…

Si viéramos al intelectual, al deportista destacado, al exitoso en general o lo contrario al delincuente más temido y odiado de la historia como a ese niño que convive con nosotros y por el abandono y la falta de cariño, escoge los caminos difíciles espinosos y peligrosos.

“A ESE DELINCUENTE QUE VES LE FALTÓ ALGUIEN QUE LO AMARA”.

Festejar todos los días a los niños. Desde las casas y los planes deben ser pensando en esos pequeñitos que un día serán lo que tú construiste, el sacarlos a caminar y convivir basta, no necesitas gastar ni complicarte, tú tiempo y amor es suficiente, hay espacios en el corazón que sólo pueden ser llenados con amor.

Escucharlos y ayudarles a encontrar cuál será su verdadera vocación sería magnífico, ya que si ama lo que hace, será el hombre más feliz del mundo. No exagerar en el comportamiento y dejarlos ser, que se equivoquen y tropiecen, también hace falta. No tienen que sobresalir en todo, o menos en lo que no les gusta. Ahí sólo que pase, la excelencia se dará con el corregir errores y levantándose en las caídas.

GENERALIDADES

En las casas, como en los países, los niños serán los que nos releven, qué mejor que dedicarles tiempo, mínimo como lo hicieron nuestros padres con nosotros, unas horas diarias evitarán muchas noches de pesadilla o insomnio.

Si puedes apoyar a un niño, sea vecino sobrino, que vea en ti una esperanza de vida digna, al final Dios nos preguntará ¿Qué hiciste por mis criaturas?

Todos los días debemos hacerlos sentir como si fuera su día especial, que sientan que nuestro trabajo y esfuerzo se centra en crearles una plataforma de despegue, en lo que todos los ahorros y buena administración de los bienes les servirán para sus planes en el futuro.

Es buena la corrección, pero debe ser congruente en nuestro actuar para que cuando crezca, no te diga viéndote a la cara: “MIRA, QUIÉN ME CORREGÍA”.

Debemos también ser enérgicos y corregir en el momento, sin chantajes ni excesos, acordándonos que es un niño y requiere paciencia y ternura.

Hay que aceptar sus diferencias y resaltar sus cualidades y no dejar pasar ningún instante para decirles cuánto los amamos y la falta que nos hacen.

El que dañe a una de mis criaturas sería mejor que se ate a un yunque y se arroje al mar (SAGRADAS ESCRITURAS).

Es buenísimo inculcar valores con ejemplos.

Los niños tienen una capacidad única, con su instinto sienten todo, presienten todo, son muy sensitivos no saben fingir. Aún más, sufren cuando ven a sus padres discutir.


DESDE HOY

Les diré a mis niños cuanto los amo, y apoyaré sus sueños y proyectos.

Como mínimo, haré lo que mis padres hicieron por mí.

Pondré como prioridad en mi agenda, la atención de mis hijos, sobrinos, nietos.

Trataré de buscar cuál es la vocación de ellos como futuros profesionistas exitosos.

No juzgaré ni criticaré las acciones de los niños, más bien me pondré en su lugar.

No discutiré delante de ellos, consciente del daño que les hago.

Mi amor y entrega, lo verán cada momento y ningún pendiente o preocupación impedirá vivir tiempos maravillosos con su compañía.

Sembraré en ellos la esperanza de un mundo mejor y la fortaleza para cambiarlo dependerá de ellos.

Valoraré las muestras de amor y de cariño, dejando a un lado lo material.

No escatimaré mi entrega para ayudar a realizar sus metas y sus sueños los haré propios.

Todos los días serán de mi niño consentido, aprovechando que Dios me los prestó, y les diré que mi vida no tendría sentido sin ellos.


“LE DARÉ GRACIAS A DIOS POR PERMITIRME CONVIVIR CON LOS NIÑOS QUE ME TOPE EN LA VIDA, Y LE PEDIRÉ SABIDURÍA PARA GUIARLOS”.

Ya son muy vagos y desobedientes…

Están desatendidos, mejor ni meternos a tratar de corregirlos…

No tengo tiempo para dedicarles…

Si viéramos al intelectual, al deportista destacado, al exitoso en general o lo contrario al delincuente más temido y odiado de la historia como a ese niño que convive con nosotros y por el abandono y la falta de cariño, escoge los caminos difíciles espinosos y peligrosos.

“A ESE DELINCUENTE QUE VES LE FALTÓ ALGUIEN QUE LO AMARA”.

Festejar todos los días a los niños. Desde las casas y los planes deben ser pensando en esos pequeñitos que un día serán lo que tú construiste, el sacarlos a caminar y convivir basta, no necesitas gastar ni complicarte, tú tiempo y amor es suficiente, hay espacios en el corazón que sólo pueden ser llenados con amor.

Escucharlos y ayudarles a encontrar cuál será su verdadera vocación sería magnífico, ya que si ama lo que hace, será el hombre más feliz del mundo. No exagerar en el comportamiento y dejarlos ser, que se equivoquen y tropiecen, también hace falta. No tienen que sobresalir en todo, o menos en lo que no les gusta. Ahí sólo que pase, la excelencia se dará con el corregir errores y levantándose en las caídas.

GENERALIDADES

En las casas, como en los países, los niños serán los que nos releven, qué mejor que dedicarles tiempo, mínimo como lo hicieron nuestros padres con nosotros, unas horas diarias evitarán muchas noches de pesadilla o insomnio.

Si puedes apoyar a un niño, sea vecino sobrino, que vea en ti una esperanza de vida digna, al final Dios nos preguntará ¿Qué hiciste por mis criaturas?

Todos los días debemos hacerlos sentir como si fuera su día especial, que sientan que nuestro trabajo y esfuerzo se centra en crearles una plataforma de despegue, en lo que todos los ahorros y buena administración de los bienes les servirán para sus planes en el futuro.

Es buena la corrección, pero debe ser congruente en nuestro actuar para que cuando crezca, no te diga viéndote a la cara: “MIRA, QUIÉN ME CORREGÍA”.

Debemos también ser enérgicos y corregir en el momento, sin chantajes ni excesos, acordándonos que es un niño y requiere paciencia y ternura.

Hay que aceptar sus diferencias y resaltar sus cualidades y no dejar pasar ningún instante para decirles cuánto los amamos y la falta que nos hacen.

El que dañe a una de mis criaturas sería mejor que se ate a un yunque y se arroje al mar (SAGRADAS ESCRITURAS).

Es buenísimo inculcar valores con ejemplos.

Los niños tienen una capacidad única, con su instinto sienten todo, presienten todo, son muy sensitivos no saben fingir. Aún más, sufren cuando ven a sus padres discutir.


DESDE HOY

Les diré a mis niños cuanto los amo, y apoyaré sus sueños y proyectos.

Como mínimo, haré lo que mis padres hicieron por mí.

Pondré como prioridad en mi agenda, la atención de mis hijos, sobrinos, nietos.

Trataré de buscar cuál es la vocación de ellos como futuros profesionistas exitosos.

No juzgaré ni criticaré las acciones de los niños, más bien me pondré en su lugar.

No discutiré delante de ellos, consciente del daño que les hago.

Mi amor y entrega, lo verán cada momento y ningún pendiente o preocupación impedirá vivir tiempos maravillosos con su compañía.

Sembraré en ellos la esperanza de un mundo mejor y la fortaleza para cambiarlo dependerá de ellos.

Valoraré las muestras de amor y de cariño, dejando a un lado lo material.

No escatimaré mi entrega para ayudar a realizar sus metas y sus sueños los haré propios.

Todos los días serán de mi niño consentido, aprovechando que Dios me los prestó, y les diré que mi vida no tendría sentido sin ellos.


“LE DARÉ GRACIAS A DIOS POR PERMITIRME CONVIVIR CON LOS NIÑOS QUE ME TOPE EN LA VIDA, Y LE PEDIRÉ SABIDURÍA PARA GUIARLOS”.