/ viernes 31 de enero de 2020

Las redes sociales y su doble efecto

Si algo caracteriza a los humanos es su avanzada capacidad de comunicación. Ningún otro ser sobre este planeta ha tenido la habilidad de generar lenguajes y con ello compartir ideas, experiencias, inventar escenarios o situaciones, hacer conocimiento o crear las reglas de convivencia. Somos todos nosotros como raza, animales que se comunican, somos seres lingüísticos.

Esa capacidad de comunicación está presente en todos los ámbitos humanos, todo es comunicación. La vida de familia, social, política, profesional, siempre se mueve en un terreno de comunicación. Hoy es patente la consolidación de un fuerte canal de comunicación, las redes sociales. Los medios electrónicos y las redes sociales nos han acompañado ya por casi dos décadas y con ello hemos presenciado que tienen un efecto dual en los procesos de comunicación.

Las redes sociales han cerrado las brechas de información, la información fluye de manera impresionante y se han extendido por mucho los temas de información. Estamos más enterados que nunca y sabemos más cosas de la gente que nos rodea y los temas que nos importan, obviamente ello ha llevado consigo una notoria desinformación por exceso de información. Se vuelve cada vez más complicado seleccionar adecuadamente los contenidos que son importantes y fidedignos, con ello se impone también una exigencia a los medios de comunicación para adaptarse y recuperar sus públicos.

Se ha presenciado también un segundo efecto, el contacto humano se ha reducido y la capacidad de comunicar adecuadamente en niveles interpersonales ha mermado, las relaciones se han distanciado y cada vez se vuelven más digitales.

Los más jóvenes tienen periodos más reducidos de comunicación cuando se encuentran en conjunto, y también han venido perdiendo pautas de socialización. Cada vez les cuesta más aproximarse a la gente, empatizar, negociar, o involucrarse.

En estas últimas décadas se ha reformulado la comunicación y con ello las formas de interacción social, también la persona y sus percepciones del mundo e ideales han cambiado. Es prioritario entender estos cambios antes de que los problemas se sigan agravando. Vemos suicidio, divorcio, depresión, falta de sentido como una consecuencia de cambios que no hemos logrado comprender y adaptar.

Con el tiempo será importante utilizar recursos para asimilar mejor la información y regular los espacios de convivencia digital. Se deberá integrar a nuestros espacios educativos recursos digitales de convivencia, pero también orientar las relaciones interpersonales.

Vale la pena pensar el futuro y diseñarlo.

Si algo caracteriza a los humanos es su avanzada capacidad de comunicación. Ningún otro ser sobre este planeta ha tenido la habilidad de generar lenguajes y con ello compartir ideas, experiencias, inventar escenarios o situaciones, hacer conocimiento o crear las reglas de convivencia. Somos todos nosotros como raza, animales que se comunican, somos seres lingüísticos.

Esa capacidad de comunicación está presente en todos los ámbitos humanos, todo es comunicación. La vida de familia, social, política, profesional, siempre se mueve en un terreno de comunicación. Hoy es patente la consolidación de un fuerte canal de comunicación, las redes sociales. Los medios electrónicos y las redes sociales nos han acompañado ya por casi dos décadas y con ello hemos presenciado que tienen un efecto dual en los procesos de comunicación.

Las redes sociales han cerrado las brechas de información, la información fluye de manera impresionante y se han extendido por mucho los temas de información. Estamos más enterados que nunca y sabemos más cosas de la gente que nos rodea y los temas que nos importan, obviamente ello ha llevado consigo una notoria desinformación por exceso de información. Se vuelve cada vez más complicado seleccionar adecuadamente los contenidos que son importantes y fidedignos, con ello se impone también una exigencia a los medios de comunicación para adaptarse y recuperar sus públicos.

Se ha presenciado también un segundo efecto, el contacto humano se ha reducido y la capacidad de comunicar adecuadamente en niveles interpersonales ha mermado, las relaciones se han distanciado y cada vez se vuelven más digitales.

Los más jóvenes tienen periodos más reducidos de comunicación cuando se encuentran en conjunto, y también han venido perdiendo pautas de socialización. Cada vez les cuesta más aproximarse a la gente, empatizar, negociar, o involucrarse.

En estas últimas décadas se ha reformulado la comunicación y con ello las formas de interacción social, también la persona y sus percepciones del mundo e ideales han cambiado. Es prioritario entender estos cambios antes de que los problemas se sigan agravando. Vemos suicidio, divorcio, depresión, falta de sentido como una consecuencia de cambios que no hemos logrado comprender y adaptar.

Con el tiempo será importante utilizar recursos para asimilar mejor la información y regular los espacios de convivencia digital. Se deberá integrar a nuestros espacios educativos recursos digitales de convivencia, pero también orientar las relaciones interpersonales.

Vale la pena pensar el futuro y diseñarlo.

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