/ miércoles 10 de abril de 2019

La prisión, lugar de Obras de Arte

El famoso escritor Oscar Wilde nació en Dublín, Irlanda, el 16 de octubre de 1854 y muere en Paris, Francia el 30 de Noviembre de 1900. Estudió en el Trinity College de Dublín, de 1871 a 1874 y en Oxford Inglaterra de 1874 a 1878. En Londres comienza con éxito su carrera literaria.

Se casó con Constance Lloyd, y juntos tuvieron dos niños. Logra tener gran fama y fortuna con su carrera como escritor y dramaturgo, defendiendo el valor de la belleza en el arte, Wilde escribió obras de teatro, entre ellas “Un marido ideal” en 1899 y “La importancia de llamarse Ernesto” 1899.

En este tiempo el teatro era un negocio que dejaba mucho dinero. También es autor de hermosos cuentos de hadas como “El príncipe feliz”. Ensayos críticos. y su novela más famosa: “El retrato de Dorian Gray”. En la cúspide del éxito se le acusa por homosexualidad, sin poder demostrar lo contrario pierde el juicio en su contra y es encarcelado por dos años en la prisión de Reading en Francia. En la cárcel como todavía pasa en nuestros días, Oscar Wilde sufre de humillaciones, maltratos físicos y psicológicos, es obligado a realizar trabajos pesados, pasa horrores que lo dejan marcado y enfermo para siempre, pues al salir, solo dos años después, muere. Solo, absolutamente pobre, marginado por una sociedad que se da aires de pureza.

Le quitan todas sus posesiones (Cosas que todavía pasan). De todo lo que vive en la cárcel Wilde queda impactado con la ejecución de un compañero, quien es llevado a la horca por haber asesinado a su esposa. Este hecho lo hace escribir la última de sus creaciones la “Balada de la Cárcel de Reading”, un extenso poema que plasma una profunda tristeza a través de creativas metáforas e imágenes poéticas.

Óscar Wilde pierde la esperanza en la humanidad y desconsolado señala que el mundo entero es una cárcel. “aquel exiguo toldo azul / que los cautivos nombran cielo” No solo los condenados esperan la muerte, esta es el destino de todos los vivos. El poeta trata unos meses al condenado y no ve en el asesino más maldad que la que hay en los carceleros, o cualquier otra persona en la calle “Me preguntaba si era el hombre/ reo de leve o gran pecado, /cuando una voz dijo a mi espalda: Aquel amigo va al cadalso” Antepone la vida de un amigo al pecado, cuestiona las leyes y la conciencia de los hombres. Los sentimientos de odio, venganza, celos, son tan humanos como los de amor, bondad, misericordia. La naturaleza humana se compone de una gran variedad de ellos. Todo es relativo, ya que de una u otra manera todos matan.

Y, sin embargo –entiendan todos-

Matan los hombres lo que aman:

Unos con gesto de rencor,

Otros con mórbidas palabras;

¡Pero el valiente con la espada!

Wilde juzga que es más honesto quien mata con la espada. “Sin embargo, cada hombre mata lo que ama” “Cada cual mata su amor/ aun cuando no muera por ello” En este caso el condenado mato a su amor y fue condenado por eso, sin embargo, muchos matan y no pasa nada. Wilde pone el valor de la vida por encima del pecado por lo que desde una devastadora tristeza, y a pesar de que el mundo sea una cárcel, la vida vale la pena. Respirar bajo el sol se siente bien. El condenado va la horca y sin embargo “el paso alegre y sin tropiezo, / más nunca vi que alguien mirase la luz del sol con tanto anhelo” “sólo miraba el ancho sol / y de aire fresco se embriagaba” imágenes visuales y del sentido del tacto tan bellas que solo aquellos que saben apreciar la vida pueden apreciar estos placeres. En lugar de estar horrorizados por la muerte, se vive el momento presente, sin quejarse, sin llorar y con dignidad. No retorcíase las manos/ni de llorar se marchitaba:/ bebía el aire cual si fuese/mágico elixir que calmara;/y a plena boca sol bebía/ y como vino lo escanciaba!

La balada de la Carcel de Reading es una bella obra de arte que surge en las más tristes condiciones, hija de una prisión, como lo fue El Quijote de Cervantes y tantas más producto de la tristeza humana, que El poeta Paul Valéry se expresa de la siguiente manera “Conozco a varias personas honorables que con mucho gusto se hubieran dejado encarcelar por obtener la gloria de haber escrito un poema como La balada de la Cárcel de Reading de Oscar Wilde”

El famoso escritor Oscar Wilde nació en Dublín, Irlanda, el 16 de octubre de 1854 y muere en Paris, Francia el 30 de Noviembre de 1900. Estudió en el Trinity College de Dublín, de 1871 a 1874 y en Oxford Inglaterra de 1874 a 1878. En Londres comienza con éxito su carrera literaria.

Se casó con Constance Lloyd, y juntos tuvieron dos niños. Logra tener gran fama y fortuna con su carrera como escritor y dramaturgo, defendiendo el valor de la belleza en el arte, Wilde escribió obras de teatro, entre ellas “Un marido ideal” en 1899 y “La importancia de llamarse Ernesto” 1899.

En este tiempo el teatro era un negocio que dejaba mucho dinero. También es autor de hermosos cuentos de hadas como “El príncipe feliz”. Ensayos críticos. y su novela más famosa: “El retrato de Dorian Gray”. En la cúspide del éxito se le acusa por homosexualidad, sin poder demostrar lo contrario pierde el juicio en su contra y es encarcelado por dos años en la prisión de Reading en Francia. En la cárcel como todavía pasa en nuestros días, Oscar Wilde sufre de humillaciones, maltratos físicos y psicológicos, es obligado a realizar trabajos pesados, pasa horrores que lo dejan marcado y enfermo para siempre, pues al salir, solo dos años después, muere. Solo, absolutamente pobre, marginado por una sociedad que se da aires de pureza.

Le quitan todas sus posesiones (Cosas que todavía pasan). De todo lo que vive en la cárcel Wilde queda impactado con la ejecución de un compañero, quien es llevado a la horca por haber asesinado a su esposa. Este hecho lo hace escribir la última de sus creaciones la “Balada de la Cárcel de Reading”, un extenso poema que plasma una profunda tristeza a través de creativas metáforas e imágenes poéticas.

Óscar Wilde pierde la esperanza en la humanidad y desconsolado señala que el mundo entero es una cárcel. “aquel exiguo toldo azul / que los cautivos nombran cielo” No solo los condenados esperan la muerte, esta es el destino de todos los vivos. El poeta trata unos meses al condenado y no ve en el asesino más maldad que la que hay en los carceleros, o cualquier otra persona en la calle “Me preguntaba si era el hombre/ reo de leve o gran pecado, /cuando una voz dijo a mi espalda: Aquel amigo va al cadalso” Antepone la vida de un amigo al pecado, cuestiona las leyes y la conciencia de los hombres. Los sentimientos de odio, venganza, celos, son tan humanos como los de amor, bondad, misericordia. La naturaleza humana se compone de una gran variedad de ellos. Todo es relativo, ya que de una u otra manera todos matan.

Y, sin embargo –entiendan todos-

Matan los hombres lo que aman:

Unos con gesto de rencor,

Otros con mórbidas palabras;

¡Pero el valiente con la espada!

Wilde juzga que es más honesto quien mata con la espada. “Sin embargo, cada hombre mata lo que ama” “Cada cual mata su amor/ aun cuando no muera por ello” En este caso el condenado mato a su amor y fue condenado por eso, sin embargo, muchos matan y no pasa nada. Wilde pone el valor de la vida por encima del pecado por lo que desde una devastadora tristeza, y a pesar de que el mundo sea una cárcel, la vida vale la pena. Respirar bajo el sol se siente bien. El condenado va la horca y sin embargo “el paso alegre y sin tropiezo, / más nunca vi que alguien mirase la luz del sol con tanto anhelo” “sólo miraba el ancho sol / y de aire fresco se embriagaba” imágenes visuales y del sentido del tacto tan bellas que solo aquellos que saben apreciar la vida pueden apreciar estos placeres. En lugar de estar horrorizados por la muerte, se vive el momento presente, sin quejarse, sin llorar y con dignidad. No retorcíase las manos/ni de llorar se marchitaba:/ bebía el aire cual si fuese/mágico elixir que calmara;/y a plena boca sol bebía/ y como vino lo escanciaba!

La balada de la Carcel de Reading es una bella obra de arte que surge en las más tristes condiciones, hija de una prisión, como lo fue El Quijote de Cervantes y tantas más producto de la tristeza humana, que El poeta Paul Valéry se expresa de la siguiente manera “Conozco a varias personas honorables que con mucho gusto se hubieran dejado encarcelar por obtener la gloria de haber escrito un poema como La balada de la Cárcel de Reading de Oscar Wilde”