/ jueves 7 de noviembre de 2019

El placer de vivir

Vivir plenamente la vida es lograr hacer lo que a uno le gusta, cuando uno quiera, es usar y disfrutar de las pocas cosas materiales que tenemos en este mundo y no guardarlas para un momento especial porque el tiempo es corto y no podremos llevarlas al final de nuestros días; vivir es dar lo que no se necesita y guardarnos lo esencial, es aprender a ver que con poco se puede vivir tan feliz como con mucho y que la felicidad por sí sola no existe sino los momentos felices que pueden durar años, meses, días, horas o minutos.

La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar. (Thomas Chalmers).

Vivir en plenitud es olvidar el pasado y continuar adelante sin mirar atrás, es valorar los momentos difíciles como oportunidades de crecimiento y lecciones de la vida, es asumir la responsabilidad de nuestras faltas y nuestros errores pasados y no culparnos por ellos; en lugar de esto procuremos tomarlos como aprendizaje porque nadie nos puede ayudar a conocernos más que nosotros mismos a través de nuestros errores.

Vivir con alegría es escuchar a alguien decirte tus defectos y tus malos hábitos sin ponerte a la defensiva y aprendiendo a escuchar sabiamente, es olvidar las ofensas y analizar el motivo de quien te ofende, es sonreír de corazón al saludar a tu vecino aun cuando él no te devuelva el saludo, vivir con madurez es mirar el reloj saber que vas tarde y comprender que has perdido el tiempo y ya nada puedes hacer, no puedes echarlo atrás y no puedes adelantarte al tiempo, por eso debes aceptar las circunstancias, entender entonces que alguien espera por ti en casa e ir con calma, es aceptar que te equivocaste y que has planeado mal, es enfrentar las consecuencias y aprender a erradicar las malas prácticas que complican tu rutina diaria y comprometen tu felicidad y tus relaciones con los demás; vivir con humidad es casi como hacer nada de lo que hace la gente común: que intentando vivir la vida dejan de vivirla pensando que un buen trabajo, los estudios, los bienes materiales, el dinero y otras cosas, les darán la vida que añoran, sin entender que la vida que deseamos no está en esas cosas sino en nuestro interior, en la forma en que la enfrentamos y nuestros puntos de vista hacia cada situación, aprender a vivir es sencillamente decir si a vivir, a cambiar, a ser sencillo y a la vez esforzarnos por el éxito, no para la gloria material sino para sentir realización interna, actuar con mente positiva, desechar la envidia, el orgullo y el odio y vivir practicando la bondad y la honestidad, es respirar y disfrutar del aire con ojos cerrados aun cuando te encuentres en medio de la ciudad, el murmullo y el caos, ser feliz es usar los ojos para ver los paisajes de la naturaleza y los rostros de nuestros hijos y familiares alegres, los oídos para escuchar la música del mar, el río, la lluvia o los pájaros, la boca para saborear las frutas silvestres, para comunicar de muchas formas nuestras alegrías y penas, es sentir y disfrutar del olor de la hierba mojada cuando llueve, nuestros brazos y piernas para conducirnos y trabajar dignamente, vivir plenamente es caminar por el mundo agradecido de la vida que Dios nos ha dado, la pareja que tenemos, el trabajo que hacemos, la familia que nos tocó, sin importar como esta sea, ni donde nos haya tocado nacer, es convivir sin afectar a nadie y haciéndonos cada vez mejores seres humanos ante las realidades del mundo, vivir plenamente es llevar la paz y el amor en cada lugar donde vayamos y para todos.

Felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace. (Jean Paul Sartre)

Vivir plenamente la vida es lograr hacer lo que a uno le gusta, cuando uno quiera, es usar y disfrutar de las pocas cosas materiales que tenemos en este mundo y no guardarlas para un momento especial porque el tiempo es corto y no podremos llevarlas al final de nuestros días; vivir es dar lo que no se necesita y guardarnos lo esencial, es aprender a ver que con poco se puede vivir tan feliz como con mucho y que la felicidad por sí sola no existe sino los momentos felices que pueden durar años, meses, días, horas o minutos.

La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar. (Thomas Chalmers).

Vivir en plenitud es olvidar el pasado y continuar adelante sin mirar atrás, es valorar los momentos difíciles como oportunidades de crecimiento y lecciones de la vida, es asumir la responsabilidad de nuestras faltas y nuestros errores pasados y no culparnos por ellos; en lugar de esto procuremos tomarlos como aprendizaje porque nadie nos puede ayudar a conocernos más que nosotros mismos a través de nuestros errores.

Vivir con alegría es escuchar a alguien decirte tus defectos y tus malos hábitos sin ponerte a la defensiva y aprendiendo a escuchar sabiamente, es olvidar las ofensas y analizar el motivo de quien te ofende, es sonreír de corazón al saludar a tu vecino aun cuando él no te devuelva el saludo, vivir con madurez es mirar el reloj saber que vas tarde y comprender que has perdido el tiempo y ya nada puedes hacer, no puedes echarlo atrás y no puedes adelantarte al tiempo, por eso debes aceptar las circunstancias, entender entonces que alguien espera por ti en casa e ir con calma, es aceptar que te equivocaste y que has planeado mal, es enfrentar las consecuencias y aprender a erradicar las malas prácticas que complican tu rutina diaria y comprometen tu felicidad y tus relaciones con los demás; vivir con humidad es casi como hacer nada de lo que hace la gente común: que intentando vivir la vida dejan de vivirla pensando que un buen trabajo, los estudios, los bienes materiales, el dinero y otras cosas, les darán la vida que añoran, sin entender que la vida que deseamos no está en esas cosas sino en nuestro interior, en la forma en que la enfrentamos y nuestros puntos de vista hacia cada situación, aprender a vivir es sencillamente decir si a vivir, a cambiar, a ser sencillo y a la vez esforzarnos por el éxito, no para la gloria material sino para sentir realización interna, actuar con mente positiva, desechar la envidia, el orgullo y el odio y vivir practicando la bondad y la honestidad, es respirar y disfrutar del aire con ojos cerrados aun cuando te encuentres en medio de la ciudad, el murmullo y el caos, ser feliz es usar los ojos para ver los paisajes de la naturaleza y los rostros de nuestros hijos y familiares alegres, los oídos para escuchar la música del mar, el río, la lluvia o los pájaros, la boca para saborear las frutas silvestres, para comunicar de muchas formas nuestras alegrías y penas, es sentir y disfrutar del olor de la hierba mojada cuando llueve, nuestros brazos y piernas para conducirnos y trabajar dignamente, vivir plenamente es caminar por el mundo agradecido de la vida que Dios nos ha dado, la pareja que tenemos, el trabajo que hacemos, la familia que nos tocó, sin importar como esta sea, ni donde nos haya tocado nacer, es convivir sin afectar a nadie y haciéndonos cada vez mejores seres humanos ante las realidades del mundo, vivir plenamente es llevar la paz y el amor en cada lugar donde vayamos y para todos.

Felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace. (Jean Paul Sartre)

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