/ viernes 22 de abril de 2022

Degustando la vida | La importancia de la autoconfianza para alcanzar nuestra felicidad

La confianza es simplemente dar todo de sí en cualquier situación en la que te encuentres, es hablar y no tener miedo al aportar tus pensamientos y opiniones cuando sea apropiado, es ser positivo respecto a tu habilidad de llevar a cabo una tarea, dominar un tema o alcanzar una meta, las personas con confianza no se preocupan sobre lo que otros piensan de ellas, o de su talento (o la falta de éste). Ellas creen que pueden tener éxito, a través de la confianza, las personas pueden hacer cosas que otros nunca pensaron que podrían, muchas veces, esa seguridad es la diferencia entre el fracaso y el éxito. Como dice el dicho: “Si crees, lo puedes lograr”.

"Cree en ti mismo", nos repiten con frecuencia, sin embargo, dejamos deambular esa frase a través de nuestro cerebro sin que cobre mucho significado, asentimos automáticamente ante la sentencia, pero no logramos discernir qué nos está diciendo realmente esta frase. ¿Qué significa creer en sí mismo y por qué "parece" ser tan importante?, uno de los principales problemas de las personas que desean cambiar algún aspecto de sus vidas precisamente es que no tienen confianza en sí mismos para ser capaces de llevar a cabo las acciones necesarias para alcanzar sus objetivos, más aun, la confianza en ti mismo resulta fundamental para mostrarte seguro de lo que eres, especialmente cuando deseas cambiar algo y debes enfrentarte a tus hábitos y a tu forma de pensar para que así puedas hacer las cosas de una manera diferente y aceptes realmente las cosas que debes hacer para cambiar, cualquier clase de crítica, juicio o duda (interna o externa) empieza a hacer mella en nuestras emociones y a crearnos ansiedad al decirnos qué somos y qué nos falta ser. Si sucumbimos ante nuestras propias emociones negativas, la vergüenza y la autocompasión saboteará nuestra autoconfianza, así, podemos llegar a sentirnos poco útiles, incapaces, perdedores, no merecedores de cosas buenas, mediocres, torpes e incompetentes. Muy pronto estos sentimientos nocivos empiezan a trascender nuestro propio territorio y comenzamos a proyectarlo hacia los demás sin que seamos capaces de notarlo, lo que alimentará el círculo vicioso de negatividad que nosotros mismos dejamos crecer, el dialogo con nosotros mismos es la crítica más dura que tendremos que soportar, pues es una voz que jamás podremos callar, diciéndonos siempre lo que debemos o no debemos hacer, lo que debemos o no debemos evitar y haciéndonos pensar en todo lo que estamos haciendo para cambiar, si permitimos que nuestras emociones y pensamientos dañinos sigan perjudicándonos, comenzaremos a actuar conforme a estas emociones y pensamientos, lo que hará que esa bola de nieve de daño auto-infligido nos hiera aún más; poco a poco perdemos el control de nosotros mismos, abandonamos nuestros hábitos saludables y productivos, perdemos nuestra seguridad sobre nosotros mismos y descuidaremos nuestro crecimiento personal, comenzamos a volvernos dependientes y débiles y tal vez busquemos a personas más fuertes que nosotros para que nos aprueben, nos digan qué hacer y cómo hacerlo.

Muchas personas poseen las destrezas necesarias para lograr el éxito, pero simplemente les falta confianza en su capacidad para usarlas en condiciones específicas, por ejemplo, en condiciones de presión. Así, en el momento más inadecuado, comenzamos a dudar de nosotros mismos y nuestras dudas romperán nuestra concentración, provocarán indecisiones y debilitan nuestro rendimiento.

Steve Sánchez Ribota | Lic. Informática, Lic. Educación

La confianza es simplemente dar todo de sí en cualquier situación en la que te encuentres, es hablar y no tener miedo al aportar tus pensamientos y opiniones cuando sea apropiado, es ser positivo respecto a tu habilidad de llevar a cabo una tarea, dominar un tema o alcanzar una meta, las personas con confianza no se preocupan sobre lo que otros piensan de ellas, o de su talento (o la falta de éste). Ellas creen que pueden tener éxito, a través de la confianza, las personas pueden hacer cosas que otros nunca pensaron que podrían, muchas veces, esa seguridad es la diferencia entre el fracaso y el éxito. Como dice el dicho: “Si crees, lo puedes lograr”.

"Cree en ti mismo", nos repiten con frecuencia, sin embargo, dejamos deambular esa frase a través de nuestro cerebro sin que cobre mucho significado, asentimos automáticamente ante la sentencia, pero no logramos discernir qué nos está diciendo realmente esta frase. ¿Qué significa creer en sí mismo y por qué "parece" ser tan importante?, uno de los principales problemas de las personas que desean cambiar algún aspecto de sus vidas precisamente es que no tienen confianza en sí mismos para ser capaces de llevar a cabo las acciones necesarias para alcanzar sus objetivos, más aun, la confianza en ti mismo resulta fundamental para mostrarte seguro de lo que eres, especialmente cuando deseas cambiar algo y debes enfrentarte a tus hábitos y a tu forma de pensar para que así puedas hacer las cosas de una manera diferente y aceptes realmente las cosas que debes hacer para cambiar, cualquier clase de crítica, juicio o duda (interna o externa) empieza a hacer mella en nuestras emociones y a crearnos ansiedad al decirnos qué somos y qué nos falta ser. Si sucumbimos ante nuestras propias emociones negativas, la vergüenza y la autocompasión saboteará nuestra autoconfianza, así, podemos llegar a sentirnos poco útiles, incapaces, perdedores, no merecedores de cosas buenas, mediocres, torpes e incompetentes. Muy pronto estos sentimientos nocivos empiezan a trascender nuestro propio territorio y comenzamos a proyectarlo hacia los demás sin que seamos capaces de notarlo, lo que alimentará el círculo vicioso de negatividad que nosotros mismos dejamos crecer, el dialogo con nosotros mismos es la crítica más dura que tendremos que soportar, pues es una voz que jamás podremos callar, diciéndonos siempre lo que debemos o no debemos hacer, lo que debemos o no debemos evitar y haciéndonos pensar en todo lo que estamos haciendo para cambiar, si permitimos que nuestras emociones y pensamientos dañinos sigan perjudicándonos, comenzaremos a actuar conforme a estas emociones y pensamientos, lo que hará que esa bola de nieve de daño auto-infligido nos hiera aún más; poco a poco perdemos el control de nosotros mismos, abandonamos nuestros hábitos saludables y productivos, perdemos nuestra seguridad sobre nosotros mismos y descuidaremos nuestro crecimiento personal, comenzamos a volvernos dependientes y débiles y tal vez busquemos a personas más fuertes que nosotros para que nos aprueben, nos digan qué hacer y cómo hacerlo.

Muchas personas poseen las destrezas necesarias para lograr el éxito, pero simplemente les falta confianza en su capacidad para usarlas en condiciones específicas, por ejemplo, en condiciones de presión. Así, en el momento más inadecuado, comenzamos a dudar de nosotros mismos y nuestras dudas romperán nuestra concentración, provocarán indecisiones y debilitan nuestro rendimiento.

Steve Sánchez Ribota | Lic. Informática, Lic. Educación